sábado, 29 de diciembre de 2012

Regeneración democrática y nacionalismo

Actualmente no sólo se cuestiona la existencia de España por parte de sectores nacionalistas, sino que también se encuentra en crisis la estructura política que trajo consigo la Constitución de 1978, no sólo con respecto a las autonomías, sino también con respecto a la Ley de partidos y el sistema electoral. Son estos dos aspectos concretos los que más inciden en la desconfianza ciudadana y en la decadencia de la España democrática y estable que intentamos construir.

Por una parte, la Ley de partidos ha tenido como consecuencia el excesivo aglutinamiento de poder por parte de las directivas de las formaciones políticas, las cuales anteponen sus intereses partidistas al bienestar e interés ciudadano. La máxima expresión de este despropósito son las listas plurinominales de origen cerrado y selectivo, en las cuales la promoción política no está basada en dotes de liderazgo, experiencia o profesionalidad, sino en la fidelidad que el individuo esté dispuesto a jurar a la directiva de turno.

En un mismo sentido y dejando al margen el excesivo control de las direcciones, el sistema electoral favorece con un plus de representatividad aquellos partidos de ámbito regional que convierten la cámara nacional en el lugar de resolución de conflictos territoriales. Esta disfunción entre la teoría constitucional y el funcionamiento real del sistema trae consigo el sinsentido de la existencia del Senado, auténtica cámara de representación territorial reconocida por el artículo 69 de la Constitución, siendo prácticamente un órgano desvirtuado y residual.

En definitiva, los partidos nacionalistas condicionan la actividad de la cámara representativa del interés nacional, actuando como "partidos bisagra" a la hora de otorgar la confianza parlamentaria a los gobiernos nacionales cuando estos no poseen una mayoría suficiente. Tal y como se desarrolla nuestro sistema, partidos de ámbito nacional como Izquierda Unida o Unión Progreso y Democracia tienen muchísima menos representación parlamentaria que Convergencia y Unión, el Partido Nacionalista Vasco o Coalición Canaria, a pesar de haber conseguido muchísimos más votos.

Varias reformas son requisitos indispensables para volver a recuperar la confianza ciudadana en la democracia y para una mayor participación en la vida pública: cambios en la ley de partidos y mayor transparencia en los ingresos y gestión del gasto; suspensión del sistema D´Hont, transformación del Congreso de los Diputados en auténtica cámara de proyección nacional y la imprescindible reforma del régimen autonómico, comenzando por la devolución al Estado de competencias esenciales como la Educación o la Sanidad.

Estas ambiciosas reformas hacen indispensable una compleja reforma de la Constitución que probablemente ciertos partidos políticos bloquearán de acuerdo a intereses sectarios, pero que la mayor parte de la población apoyará, siendo una cuestión que trasciende el mero término de la "mayoría absoluta".

Finalmente, en un ámbito mucho más específico, expreso mi repulsa frente a la maquiavelista estrategia política del señor Artur Mas, quien enmascara su pésima gestión económica con el debate soberanista; un debate que se le ha escapado de las manos y ha acabado atropellándolo  Su torpeza ha propiciado una de las situaciones más complejas de la Cataluña reciente: la formación de un gobierno estable depende de una izquierda (Izquierda Republicana de Cataluña) que rechaza frontalmente la política de recortes del presidente de la Generalitat.

Todo ello, unido a la desconfianza que genera la galopante corrupción y las excesivas subvenciones a partidos políticos, sindicatos y patronal hacen que nuestra democracia, y por tanto la idea de España, se tambalee. ¿Podrá España ocupar el lugar que le corresponde entre las primeras democracias mundiales? ¿Seremos capaces de emprender las reformas necesarias? ¿Sobrevivirá España al desafío secesionista?

martes, 21 de agosto de 2012

Sánchez Gordillo, aberración política


La primera vez que escuché a Sánchez Gordillo fue en una entrevista concedida a Jordi Évole, tácito admirador, en la cual explicaba las facilidades para conseguir vivienda y trabajo en Marinaleda. El alcalde andaluz era un tanto peculiar, ambientando su despacho una bandera de la fracasada II República y un cuadro de un personaje ajeno al sistema legal e institucional español, un personaje de dudosa admiración: el Ché Guevara.

Un punto clave en el armonioso funcionamiento del pueblo era la forma en que se invertían los ingresos del ayuntamiento, organizando una batida las autoridades para conocer la opinión de los vecinos. No obstante, la parafernalia vinculada al Sindicato Andaluz de Trabajadores y las cuantiosas subvenciones recibidas por la Junta de Andalucía son los factores que han permitido el "éxito" local de su democracia asamblearia.

En otro plano, como nacionalista comprometido a luchar por “esa nación sin soberanía llamada Andalucía”, el alcalde de Marinaleda niega el trabajo y la vivienda a quien no sea del pueblo. Por ello surgen algunos interrogantes: ¿Cómo puede compaginar comunismo y nacionalismo? ¿Podríamos concluir que ambas ideologías comparten cierta incoherencia? ¿Podríamos llegar a pensar que tienen algo en común? ¿O simplemente Sánchez Gordillo es un farsante sin principios?

Este señor proclama el fracaso del capitalismo y promociona su destrucción, mientras defiende un sistema trasnochado cuyo fracaso e intentos por ocultarlo son evidentes en la URSS, Cuba o Corea del Norte. Gordillo ignora la imposibilidad de sustituir un sistema que, con evidentes fallos, reporta más riqueza y bienestar que cualquier otro que se haya inventado. Siguiendo la línea ideológica de Willy Toledo, se posiciona junto a los estados totalitarios que aplastan cualquier atisbo de discrepancia política, defendiendo consecuentemente los regímenes cubano y norcoreano.

El asalto a un supermercado junto a sus amigos sindicalistas “captasubvenciones”, hizo que su nombre saltara a la palestra por segunda vez. A pesar que los alimentos fueron repartidos entre familias necesitadas, el acto constituye un delito injustificable y una falta de responsabilidad política. Muchas familias se encuentran en circunstancias pésimas pero se niegan a robar, encontrando refugio en comedores sociales, organizaciones benéficas y la Iglesia. Por lo tanto, resulta evidente que la sociedad española no necesita un falso Robin Hood. 

El asalto al Mercadona, empresa creadora de empleo durante la crisis, constituyó un acto cobarde, siendo muy fácil para la tropa sindicalista empujar y amedrentar a las humildes cajeras, quienes únicamente defendían sus puestos de trabajo y el sustento de sus familias. Los vídeos que circulan por la red muestran la deleznable forma en que los asaltantes arramplaron con los carros, ante el estado de nerviosismo y ansiedad de las trabajadoras del supermercado.


Siguiendo la crítica realizada por Toni Cantó, me asaltan algunas dudas: ¿Por qué Sánchez Gordillo no atraca un banco? ¿Por qué el alcalde comunista no tiene la valentía de asaltar un furgón blindado? ¿Son los humildes trabajadores de Mercadona sus enemigos? ¿Quién puede asegurar que el próximo asalto no lo sufra un humilde tendero? ¿No se da cuenta Sánchez Gordillo que actúa contra los que torpemente pretende defender? 

La actitud del alcalde andaluz supone un insulto a la democracia, no sólo por la cobardía de asaltar un supermercado que dispensa buen trato a sus empleados, sino también por ser un distinguido proetarra. Aquí se puede apreciar la carencia de seriedad democrática y los disparatados proyectos políticos del señor Gordillo; por todo ello, la justicia debe actuar e impedir comportamientos de esta clase.

Como conclusión final, el objetivo del falso justiciero comunista es crear un ambiente similar al intento de revolución asturiana de 1934. Siguiendo la estela de la izquierda irracional de aquella época, el alcalde de Marinaleda no descansará hasta tumbar a un gobierno legítimamente constituido.

lunes, 6 de agosto de 2012

The autonomies decadence


Remembering Adolfo Suarez´s sentence: “Spanish transition was an exemplar for the rest of the world”; a country which recent history had been convulsed carried out the reconciliation. The Transition and 1978 Constitution were great achievements due to it gathered the diverse political interests that existed in Spain during those years. The political “harakiri” from pro-Franco Right empower the arrival of Democracy; in addition, the leaderships of personalities such as Adolfo Suarez or the king Juan Carlos were crucial. Everything happened in a moment which Spanish society was claiming “liberty” and the political oposition was increasing their support.

However, thirty years later, the current Constitution and self-government right have not usefulness. That´s why excesses of autonomic model against the national union and the corrected democratic function shouldn´t be permitted, specially in a moment that economical and decadent situation press-gang to adopt strong measures in order to recover the confidence of global markets.

The Autonomic Comunities have become placement agencies, wastes, duplicities, debt and particular toys of parties; not being close to citizens, otherwise the failure prototype. As a result of that we can talk about the ominous valencian administration, the autonomic andalusian cesspit and the increasingly nacionalist Catalonia, Canaries and Basque Country due to the cavernarian nacionalist parties that govern these regions.

The last episode of autonomic excess took place at the Council of Economical and Fiscal Policy, where catalan delegation defied the minister and andalusians backed away from negotiation table. Antonio Griñán justified the put-down saying debt limit, the prohibition of spend more money that you have, is an attack against Andalusia and the equality of all the Spaniards. In addition, for the president of regional government, the application of the limit supposes a great hit for andalusian public sanitation and education.

Where lives Mr Griñán? Does he know a bigger money spending doesn´t mean better results? Does he know Andalusia is the most investor in education and its results are the poorest? Is he concerned about the chimera of the expression “equality among Spaniards, wherever they live”? Does not understand it´s impossible the equality meanwhile legal and judicial differences exist? How is possible the regional president claims in order to get the equality meanwhile his populist behavoir the only thing that provokes is the division of Spain in mud battles?

The behavoir of Catalan nacionalism is on top, discovering its hypocrisy and double-action. Increasingly citizens are concerned about the absense of moral rules that affects nacionalist politicians; they are poisoning young people with their derivative paraphernalia. They teach from their decadent administrations the hate against Spain, and promote an ideological thinking which origin is the economical insterests of Catalan bourgeoisie dedicated to the textile industry during the last third of XIX century.

The false political dignity also characterizes nationalists; it means, meanwhile they are claiming for a self-Chancellor of the Exchequer, they will receive the rescue in order to avoid the suspension of payments. Either the cowar and impolite act of stand the minister up has been correct; at the same time, nationalists disregard is not convenient to bite the hand that will feed and help them.

The unsustainable State of Autonomies, so called “coffee for everyone”, will fall due to its self-weight and instability. According that, the Government should have the duty to demand political conditions, such as the comeback of competencies in education and sanitation. Finally, it could be the first step to get an equaler and more centralised Spain.

jueves, 2 de agosto de 2012

La decadencia autonómica


Como célebremente dijo Adolfo Suárez: "la transición española fue un ejemplo para el resto del mundo"; un país cuya historia reciente había sido convulsa, sellaba completamente su reconciliación. La Transición y la Constitución de 1978 fueron una gran obra de ingeniería, ensamblando los diferentes intereses del bloque de corrientes políticas existentes en la España del momento. El harakiri político de la derecha franquista permitió la llegada de la democracia, junto al liderazgo ejercido por personajes como Adolfo Suárez o el rey Juan Carlos, en un momento en el que la sociedad española clamaba libertad y la oposición política ganaba cada vez más adeptos.

No obstante, treinta años más tarde la Constitución de 1978 y el derecho a la autonomía han dejado de tener validez. Los excesos del modelo autonómico contra la identidad nacional y el sano funcionamiento democrático no deben continuar, sobre todo en un momento en el que la situación económica y decadente del país exige políticas firmes que permitan a España un respiro de los mercados.

Las Comunidades Autónomas se han convertido en agencias de colocación, derroche, duplicidades, endeudamiento y patios particulares de los partidos políticos, no siendo un modelo de acercamiento al ciudadano, sino el prototipo de fracaso por excelencia. Muestras de ello lo deja la nefasta administración valenciana, el pozo sin fondo autonómico andaluz y las cada vez más nacionalistas Cataluña, Canarias y País Vasco, gracias a los cavernarios partidos nacionalistas que las gobiernan.

El último capítulo del exceso autonómico tuvo lugar en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde la delegación catalana plantó al ministro y los andaluces abandonaron la mesa de negociaciones. Antonio Griñán justificó el desaire argumentando que la fijación del límite de endeudamiento, es decir, la prohibición de gastar más dinero del que se tiene, supone un ataque a Andalucía y rompe la igualdad de todos los españoles. Además, para el presidente de la Junta, la puesta en marcha del límite supondrá un duro golpe a la educación y sanidad pública andaluza.

¿En qué planeta vive el señor Griñán? ¿No se da cuenta que mayor gasto no implica mejor resultado? ¿Acaso no sabe que Andalucía es la comunidad que más gasta en Educación y la que peor resultado obtiene? ¿Acaso es tan populista que no se da cuenta que la igualdad entre españoles, vivan donde vivan, es una quimera? ¿No entiende que mientras sigan existiendo privilegios fiscales o diferencias legales y jurídicas será imposible la igualdad entre españoles? ¿Cómo puede reivindicar igualdad entre compatriotas mientras su actitud caciquil lo único que consigue es dividir a la nación en luchas fangosas?

El caso de los nacionalistas catalanes se lleva la palma, quedando al descubierto la hipocresía y doble rasero con el que desarrollan su actividad política. Cada vez más ciudadanos se dan cuenta que los nacionalistas no tienen principios, envenenan la juventud con la parafernalia nacionalista carente de raciocinio, inculcan desde sus decadentes administraciones el odio a España y promocionan una corriente ideológica cuyo origen reside en los intereses pueblerinos de cierta burguesía catalana textil durante el último tercio del s.XIX.

La falsa dignidad política también caracteriza a los nacionalistas; es decir, mientras reivindican una Hacienda propia, se acogen al fondo estatal de ayuda para evitar la suspensión de pagos. Tampoco dice mucho de ellos el acto cobarde y maleducado de dejar plantado al ministro, ignorando la inconveniencia de morder la mano que los salvará de ahogarse en sus propias deudas.

El insostenible Estado de las Autonomías, el llamado “café para todos”, caerá por su propio peso e inviabilidad. Para acelerar ese proceso, el Gobierno debe tener las agallas de exigir contraprestaciones políticas a cambio del rescate autonómico. Un buen ejemplo sería la devolución de competencias como la sanidad o la educación, siendo los primeros pasos para la restitución de un Estado centralizado e igualitario para los españoles.

sábado, 28 de julio de 2012

El fracaso de la Unión Europea, el Euro y los recortes


España se halla bajo la atenta mirada de los mercados internacionales, recibiendo un golpe tras otro, con la prima de riesgo batiendo récords y el IBEX en caída libre. Ante este panorama el Gobierno sigue la hoja de ruta “recomendada” por Bruselas, basada en fuertes ajustes económicos de ahorro, control del déficit y recorte de gastos.

Sin embargo, las medidas no han servido para relajar la presión sobre España, concluyendo que existe un problema más grave de fondo: el fracaso de la Unión Europea y el Euro. Como consecuencia, no sólo la sombra del rescate se cierne sobre España, sino también sobre Italia, cuya prima de riesgo superó recientemente la barrera de los 500 puntos. La crisis en su conjunto ha supuesto un fracaso europeo, complementado con las ruinosas legislaturas de Zapatero y Berlusconi, entre otros. 

Pretendíamos construir la casa por el tejado y ahora pagamos las consecuencias de nuestros errores, siendo imposible una verdadera unión sin la unificación bancaria y fiscal. Asociado a ello, Europa no se recuperará hasta que no aplique una política exterior verdaderamente común y tampoco mientras siga dependiendo de las tres agencias de calificación americanas.

Mientras la Unión Europea siga siendo una estructura sin una base común y solida, será imposible recobrar la confianza de los mercados; tampoco mientras el BCE evite comprar deuda soberana y permita el ahogamiento de los países por la financiación. Sin embargo, a pesar del panorama, la Unión puede sobrevivir a esta crisis, sirviendo de ejemplo las palabras de Draghi, cuya consecuencia inmediata fue el notable descenso de la prima de riesgo y la mayor subida de la bolsa en dos años.

El proyecto europeo es ilusionante, un reto que dejar a las generaciones venideras: países que hasta hace menos de un siglo luchaban en encarnizadas guerras intentan llegar a una meta común. Pero ese sueño se cumplirá cuando se refunde la Unión Europea desde su base; es el único camino para evitar la decadencia absoluta del continente.

Por todo ello, Rajoy debe centrar sus esfuerzos en combatir el desempleo y abandonar temporalmente su política de austeridad y recortes, porque de nada servirán hasta que no se recupere la confianza de los mercados. El Gobierno debe tomar las riendas y luchar por un papel predominante de España en Europa,  reformar la Unión y emprender reformas que realmente aporten confianza.

Dichas reformas no consisten en recortar servicios sociales como la educación y la sanidad, sino reformar el Estado y la política española: eliminar diputaciones, unificar ayuntamientos, acabar con las autonomías y el Senado, reducir privilegios políticos, prohibir la entrada de cómplices etarras en el desarrollo institucional, eliminar subvenciones a patronal, sindicatos, partidos políticos y demás sanguijuelas, privatizar televisiones públicas, penalizar severamente a los implicados en fraude, aplicar verdadera transparencia en los ingresos de los partidos políticos, reformar la ley electoral e instaurar una verdadera separación judicial.

Estas medidas, inevitablemente, deben ir acompañadas de una subida de impuestos ya que el problema es macroeconómico, pero sin duda alguna aportarán más confianza y crédito que los temidos recortes.




martes, 3 de julio de 2012

Las pruebas ignoradas y la injusticia española


Son cinco las conexiones directas que la Abogacía del Estado ha demostrado entre Sortu y la banda terrorista ETA; en primer lugar la conversación mantenida en prisión entre José María Compains, promotor de Sortu, y su hijo Eneko, miembro del aparato militar de la organización. En dicha conversación, se identifica a Batasuna con Sortu y se jactan de tener donde querían al Estado español.

En segundo lugar, unos documentos intervenidos al líder etarra Ibon Fernández Iradi; donde aparece el nombre de Sonia Respaldiza Bombín. La miembro del grupo promotor de Sortu barajaba la posibilidad de integrarse en un comando armado del grupo de asesinos etarras. Por tanto, es clara la radicalización de la individua que falsamente rechaza el uso de la violencia para solucionar el conflicto vasco.

En tercer lugar, la presencia de fieles colaboradores del entramado etarra, los abogados Iñaki Goyoaga y Arantza Zulueta, en el acto de presentación de Sortu, muestra la estrecha relación entre ETA y la recién legalizada formación abertzale. Además, dichos personajes se encuentran en libertad bajo fianza acusados de pertenecer a Halboka, estructura controladora del colectivo de presos, creada para transmitir consignas y evitar disidencias.

En cuarto lugar, José Javier Artola, otro de los promotores de Sortu, es titular de una cuenta bancaria en Caja Laboral Popular, utilizada para ayudar a presos de la banda terrorista. Tampoco se deben olvidar las aportaciones económicas a los procesados Xabier Alegría, Patxi Xabier Arregi Iparragirre, Olatz Altuna y Mikel Iruskieta; cuya relación con grupos partidarios de la lucha armada (KAS y la Fundación Joxemi Zumalabe) está demostrada.

En quinto lugar, los individuos que registraron los estatutos de Sortu en Madrid se desplazaron en vehículos alquilados por dos individuos relacionados con el entorno de la banda armada, estando uno de ellos condenado por delito continuado de terrorismo y procesado actualmente por integración en organización terrorista.

¿Cómo es posible que con todas estas pruebas el Tribunal Constitucional legalice Sortu? ¿Se mueve únicamente el tribunal en base a intereses partidistas? ¿Dónde queda la coherencia? ¿Existe realmente separación de poderes en el Estado español? ¿Como puede ser que el Tribunal Supremo, basándose en pruebas aportadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, haya sido ignorado?

Por otra parte, el PSOE considera un paso positivo en la normalización política del País Vasco la legalización de una chusma proetarra, mientras el Partido Popular pone en práctica la Vía Nanclares, que en su momento tanto criticó. Todo ello, añadido al falso fin de ETA y la inacabada supresión de sus fuentes de financiación, resulta bochornoso para las víctimas de la violencia etarra y para todo aquel amante del Estado de derecho.

Es un error permitir la entrada en el Congreso de individuos incapaces de asistir a un acto conmemorativo en honor a las víctimas de la violencia o que rechacen aplaudir la detención de un extorsionador etarra. Es una vergüenza permitir la participación en la vida política de un personaje como Mikel Errekondo, quien consideró injusta la captura de los cobardes asesinos etarras en Reino Unido y Francia durante la semana pasada.

Como conclusión, es inaceptable la participación en el juego democrático de aquellos que pretenden destruir el sistema desde dentro, que falsamente rechazan la violencia para conseguir sus propósitos políticos y cuyo posicionamiento contra los que usan el terror es ambiguo. Mientras sigamos permitiendo esto, España está condenada a ser una democracia de segundo orden y cuya supervivencia es incierta.




viernes, 29 de junio de 2012

Crítica a panfleto socialista, tercera parte.


Los indicadores económicos, de desarrollo y de calidad de vida muestran que países definidos por el autor como de “izquierdas” (Cuba, Venezuela y Bolivia), se encuentran por detrás de Argentina, Brasil y México; aunque es importante aclarar que el gobierno argentino ha puesto en marcha políticas populistas, siendo un gran ejemplo la nacionalización de YPF Repsol, cuya consecuencia será el descenso de la inversión extranjera y por ende, un posible estancamiento económico.

Según datos aportados por The Heritage Foundation, en colaboración con el Wall Street Journal, la libertad económica está reprimida en esos países de “izquierdas”, con una puntuación inferior al 49,9; mientras países con economías moderadamente libres como Chile o Uruguay superan el 60,0. 

Es evidente que los países latinoamericanos emergentes crecen en base al sistema capitalista, siguiendo las líneas de inversión extranjera, potenciación de la industria y liberalización económica. Además, los PIB per cápita más elevados de América Latina pertenecen a México, Argentina y Chile; encontrándose por encima de países como Venezuela, donde se registró en 2010 la mayor inflación anual por quinto año consecutivo, siendo junto con Haití las dos únicas regiones latinoamericanas en recesión económica durante el año 2010.

Con respecto a sus competidoras capitalistas, la renta per cápita venezolana ha caído en picado desde la década de los 80; al mismo tiempo, Chile crecía a un ritmo vertiginoso y Colombia se aproximaba cada vez más a la media aportada por Venezuela.

No se debe cerrar este punto sin nombrar la segunda potencia económica mundial: China, que ha logrado un desarrollo económico espectacular al poner en práctica un capitalismo despiadado y salvaje. No obstante, esa creación de riqueza no conlleva un aumento del desarrollo humano; y es que China es una potencia híbrida, combinando un sistema económico capitalista con un régimen político comunista. Todo ello se traduce en un nivel de miseria poblacional considerable.

Finalmente, tras acabar con el comentario sobre política económica, el autor sugiere que “una persona que tiene bien clara su ideología de izquierdas, lee los programas electorales de su partido o cualquier otro de izquierda real (aunque previamente, sepa cuales son), y desde luego jamás votará a un partido de derechas”. No obstante, leer los programas electorales de los partidos políticos es algo que hace cualquier persona consciente de la responsabilidad del voto, independientemente de la ideología que defienda.

Por lo tanto, planteo una serie de preguntas al autor: ¿Cuántas personas se hacen llamar de “izquierdas” y ni tan siquiera saben lo que significa? ¿Cuántos progresistas se han leído los programas políticos de los partidos que votan? ¿No será que eso de no leer los programas electorales es un mal general que se eleva por encima de ideologías?

Es muy típico de los extremismos coartar la libertad del individuo, por tanto: ¿Por qué la persona de izquierdas debe estar atado a no votar a un partido de derechas? ¿Acaso la persona de izquierdas no es libre de votar a quien quiera? ¿Por qué el autor la circunscribe a votar únicamente partidos de izquierdas? ¿No será que el autor comparte rasgos con la izquierda irracional?

Finalmente, el autor del panfleto que yo he criticado, ha censurado en su página web lo expuesto en el Blog de Santacrucero, demostrando su incoherencia y actitud totalitaria. Ser demócrata significa predicar con el ejemplo y respetar las opiniones de los demás, combatiéndolas mediante argumentos, nunca con la censura.




sábado, 23 de junio de 2012

Crítica a panfleto socialista, segunda parte.


Posteriormente, el autor nombra ciertos conceptos fundamentales asociados al planteamiento de izquierdas: “separación plena entre el Estado y cualquier confesión religiosa o monárquica”, “lucha por la igualdad entre residentes, foráneos y no creencia en las fronteras”, “la repatriación supone un insulto a la democracia y los derechos civiles”; y “un contrato de trabajo no puede negociarse íntegramente por empresario y trabajador; hay que garantizar un empleo y el cumplimiento de los derechos de los trabajadores por el que el empresario no pueda despedir y hacer lo que quiera cuando quiera con los empleados”.

En primer plano, el autor olvida consciente o inconscientemente la separación entre el Estado y otros tipos de confesión; es decir, no sólo religiosas o monárquicas, sino también militares y sindicales, siendo muy poco nítida la separación entre estas últimas y el anterior Gobierno. En segundo término, es injusto que un foráneo tenga los mismos derechos sociales que cualquier residente que haya cotizado y pagado sus impuestos religiosamente. Eso no impide sensibilizarse con la situación de los inmigrantes, pero debemos ser más sensibles con aquellos que más contribuyen al mantenimiento del Estado de bienestar.

En un mismo sentido, la repatriación no supone un insulto a la democracia, simplemente es la consecuencia lógica del incumplimiento de leyes que van encaminadas al desarrollo de una inmigración controlada y responsable.

La relación entre trabajador y empresario merece una crítica más amplia y mejor argumentada; para empezar, en España existe una visión muy negativa de lo que supone ser empresario. Es decir, muchos opinan que seguimos en el s.XIX con respecto a materia laboral, apoyando sus teorías en la última Reforma Laboral, que según ellos aumenta el poder del empresario explotador y cuyo único beneficiado es la élite empresarial.

Con ello, la izquierda irracional pretende situar en un mismo plano a las grandes empresas, las PYMES y los autónomos; ignorando o tal vez queriendo ignorar que los principales beneficiados de la reforma laboral son los dos últimos, que suponen el 95% del tejido productivo nacional. Los detractores se apoyan en el abaratamiento del despido, sin embargo ignoran que la reforma consta de 13 puntos más; y que realmente nuestra tasa de desempleo no está relacionada con nuestra legislación laboral.

Quiero decir con ello que con una legislación laboral mucho más estricta, España no ha podido evitar una tasa de desempleo superior al 24%; mientras que otros países europeos como Austria, con un marco laboral mucho más flexible, tienen una tasa de desempleo inferior al 8%.

Además, cada empresa es un ecosistema en sí mismo, no pudiendo en muchas ocasiones cumplir con los convenios sectoriales; por lo que a veces al empresario no le queda más remedio que la negociación directa con los trabajadores, especialmente cuando la empresa se encuentra al borde de la quiebra.

Por otra parte, el autor del artículo pierde totalmente el contacto con la realidad cuando pone como ejemplo a seguir algunos países de América Latina, donde “tienen gobiernos de izquierda por las políticas que están llevando a cabo”; posteriormente, el autor acusa a los medios de comunicación occidentales de “manipular” la información para que las políticas de Hugo Chávez parezcan populistas e incluso dictatoriales.

En primer lugar, la presidencia de Hugo Chávez entra en conflicto con el primer punto del programa que debe tener cualquier formación de izquierdas, y es que el mandatario venezolano no deja de ser un militar. Por lo tanto, ¿Dónde queda esa esa separación plena entre el Estado y cualquier otro tipo de formación? ¿Realmente distorsionan la realidad los medios de comunicación occidentales? ¿No se acuerda el autor de las nacionalizaciones a las que ha sometido Chávez a algunas cadenas televisivas venezolanas?

martes, 19 de junio de 2012

Crítica a panfleto socialista, primera parte


Este artículo nace como reacción a un panfleto donde se explicaba que ciertos partidos políticos no eran de izquierdas por el simple hecho de tomar ciertas medidas progresistas en un momento concreto del tiempo. A raíz de esta introducción, el artículo exponía las bases sobre las que debería actuar una auténtica formación de izquierdas. Dichos argumentos son los que he tratado de contraponer y desmontar.

En primer lugar, el artículo socialista afirma que términos como “igualdad” o “derechos sociales” van asociados exclusivamente a la izquierda, cosa que no se sostiene bajo ningún concepto. La igualdad y los derechos sociales van unidos a cualquier formación política regida bajo un marco constitucional regulador del Estado de derecho. A su forma, la derecha trabaja para conseguir la igualdad y bajo ningún concepto es detractora de los derechos sociales alcanzados con mucho esfuerzo desde finales del s.XIX y todo el s.XX.

Por otra parte, la ideología progresista, como señalaba el artículo, es la actitud que toma el individuo contra el sistema establecido; es decir, el capitalismo. No obstante, me pregunto a qué clase de sistema quieren llegar esas personas que luchan contra el sistema establecido, me gustaría saber cómo pretenden alcanzar semejante paradigma igualitario. Me pregunto si están dispuestos a desprenderse de sus i-Phone, Blackberrys, ordenadores, i-Pods y todos aquellos artículos nacidos del capitalismo.

La experiencia está de mi parte, y es que la puesta en práctica del proceso gracias al cual se llega al socialismo no ha reportado beneficios a los países que lo han intentado. El ejemplo más representativo del fracaso socialista es la extinta URSS; donde tras la caída del muro de Berlín se pudo apreciar que el desarrollo del individuo era inexistente y donde la pretendida “igualdad” no era más que una quimera.

La ideología marxista se basa en fundamentos respetables, pero imposibles de lograr dado el propio carácter egoísta del Ser humano. Marx habla de conceptos que tienen sentido si nos remontamos al contexto social del s.XIX, existiendo una fuerte diferencia de clases y una evidente explotación sobre el proletariado. No obstante, en la sociedad actual prácticamente no tiene sentido la propugnación de la “lucha de clases” o “dictadura del proletariado”; aunque sí tiene sentido la responsabilidad en el reparto de las culpas por la crisis económica o el enjuiciamiento de los malos gestores; así como el establecimiento de una España igualitaria en derechos.

Por otra parte, en clara alusión al PSOE, el autor critica que no se puede hablar de partido de izquierdas por el simple hecho de crear una ley de igualdad, una ley de dependencia y una ley de memoria histórica. Resulta ineludible hablar de estas leyes, generadoras de una fuerte polémica; es decir, la primera regula numerosos aspectos de la vida social y decisiones que hasta el momento eran libres, estableciéndose una dicotomía entre una supuesta problemática social y una herramienta de control gubernamental; y la segunda ha supuesto un rotundo fracaso organizativo y económico.

La tercera y más discutida, la Ley de Memoria Histórica, ha vuelto a poner sobre la mesa una problemática resuelta desde la transición democrática comenzada con la muerte de Franco en 1975. Dicha ley ha supuesto la institucionalización de la tradicional división de las dos Españas y la falta de visión en el proyecto común. La consecuencia es el anclamiento de España en el pasado, en un momento en el que la unidad de la nación es imprescindible para hacer frente a los retos del futuro.

sábado, 19 de mayo de 2012

Occidente y el Integrismo islámico


Este artículo nace a colación de un comentario de texto, donde el autor argumentaba que el burka llevado por la mujer musulmana guarda cierto paralelismo con la esclavitud de la mujer occidental con respecto a la talla 38.

Sin embargo, el autor está completamente equivocado al situar ambos conceptos en un mismo plano. Mientras la mujer occidental decide estar sujeta a la moda, teniendo la última palabra a la hora de vestir una prenda; la mujer musulmana no tiene elección, inculcando desde todas las instituciones político-religiosas de sus países la imposición del burka.

En Europa llevar minifalda es una elección, mientras que llevar el velo en el mundo árabe es una obligación que se remonta a épocas antiquísimas. Por lo tanto, la mujer acaba aceptando y normalizando esa mentalidad medieval.

Occidente no se ha embarcado en una lucha contra el musulmán, sino contra el Islamismo radical representado en la sharia; siendo ésta incompatible con los derechos e igualdad de los países democráticos. Acorde a lo explicado anteriormente, Francia ha endurecido las penas contra todo aquello que represente la sumisión de la Mujer y que atente contra los valores de la Democracia; ejemplo de ello nos lo da la prohibición del velo integral en todos los espacios públicos.

Como reacción a lo explicado anteriormente, muchos alegan que prohibiciones de este tipo son hipócritas, careciendo de coherencia con respecto a la libertad de pensamiento, conciencia y culto. Sin embargo, olvidan que medidas como la adoptada por el gobierno francés están completamente justificadas, perteneciendo a diversos mecanismos que Occidente tiene para defenderse contra una radical ola de integrismo islámico, tal vez fruto de una errónea política exterior.

La prohibición del burka integral en Francia responde más bien a una cuestión de civismo público; y es que Francia, como república laica, no permite manifestaciones religiosas de ningún tipo en sus espacios públicos. No obstante, los que critican esta prohibición olvidan que los individuos extranjeros en estos países musulmanes deben acatar y cumplir a rajatabla las costumbres locales; por lo que Europa está completamente legitimada al tomar decisiones de este tipo.

Por si no fuera suficiente lo planteado anteriormente, ciertas preguntas despejan todas las dudas: ¿Acaso los mandatarios europeos no entran descalzos en las mezquitas o con una especie de velo en el caso de las mujeres? ¿Está deslegitimada por lo tanto la prohibición de llevar burka en suelo francés? ¿Hasta qué punto la flexibilidad anterior permitió llevar a cabo en territorio europeo prácticas medievales como la ablación, matrimonios forzados o incluso apología del terrorismo?

A colación de los asesinatos de Toulose, el gobierno francés ha planteado aplicar ciertas medidas restrictivas contra páginas web simpatizantes del terrorismo islámico, pudiendo ser detenidos los visitantes de dichos portales. Estas propuestas han sido calificadas por buena parte de la opinión pública como “cortinas de humo” e injustas avivadoras de la desconfianza contra el musulmán.

Es obvio que no todos los musulmanes son radicales, aunque es necesario que Europa se blinde contra un peligro cuya existencia muchos niegan: el fanatismo religioso y el Integrismo, en cualquiera de sus vertientes. Las medidas necesarias para conseguirlo pasan por replantear el papel de las democracias occidentales en el mundo árabe, el mayor control de las fronteras, la mayor efectividad de los servicios de inteligencia, la cooperación internacional y la expulsión de todo extranjero o nativo que atente contra los valores de la Democracia.

En el caso particular de España, el fanatismo islámico reivindica el retorno de Al-Andalus. Cualquiera que esté informado conoce y valora las innovaciones técnicas que dejaron los musulmanes en España durante sus ocho siglos de ocupación; no obstante, el pensador crítico nunca negará que el Islam quedó anclado en el medievo; y que los países regidos por la palabra de Mahoma realizan prácticas tan abominables como la lapidación.

Por otra parte, todo es papel mojado cuando hablamos en un plano estrictamente económico. Es decir, las élite política occidental es partidaria de poner fin a las prácticas de la Sharia y defiende a ultranza los derechos de la Mujer; sin embargo, olvidan estos planteamientos cuando firman acuerdos comerciales con países árabes.

Por lo tanto, inherente a la protección de la sociedad occidental, es necesaria la ruptura de la dependencia energética con aquellos países que vulneran los derechos de la Mujer y acogen en su territorio células terroristas cuyo único fin es eliminar al infiel.

Como conclusión final, es fundamental erradicar cualquier atisbo de fanatismo religioso o político de las instituciones, contribuyendo con ello al pleno desarrollo del individuo en la sociedad democrática. También se hace necesario la implantación de reglas que eviten alcanzar el poder político a cualquier clase de radicalismo; es decir, que la propia democracia no sea usada como herramienta para conseguir su propia destrucción.

domingo, 29 de abril de 2012

El papel de los medios de comunicación y la privatización.


Internet puede ser usado de diversas formas, siendo una de ellas la movilización popular. No obstante, en países con regímenes dictatoriales como China, Cuba o Irán, estos movimientos sociales pierden fuerza cuando la red es controlada.

Muchos establecen un paralelismo con el control ejercido por los gobiernos occidentales sobre ciertos aspectos de la red, comparando sus actuaciones con las de los países nombrados anteriormente. Como ejemplo de lo dicho podemos hablar de Estados Unidos y Francia, que han protagonizado acciones de censura contra determinadas páginas, especialmente contra portales piratas y yihadistas.

No obstante, aquellos que establecen esa comparación están completamente equivocados, al situar en un mismo plano ambos casos. Mientras los gobiernos democráticos obstaculizan en ciertos aspectos la descarga gratuita de contenidos, son incapaces de limitar el libre razonamiento del individuo, existiendo gran cantidad de blogs y páginas web que así lo constatan.

Por otra parte, los países con dictaduras no sólo restringen las descargas con respecto a Internet, sino también lo referente a la libre circulación de las ideas. Muestras de ello lo dan las frecuentes noticias que muestran la censura de las autoridades comunistas chinas contra cualquier página contraria al régimen o simpatizante de otros sistemas.

Acorde al papel de los medios de comunicación, es importante destacar el papel de la telefonía móvil con respecto a la movilización popular, no sólo a nivel nacional sino también internacional. El teléfono es la única vía que tienen iraníes, chinos y sirios para mostrar a la comunidad internacional la continua vulneración de sus derechos y el grado represivo que sufren. También cabe destacar el papel de los smartphones en los disturbios de Londres el año pasado, siendo necesario el control de los servidores por parte de la policía para conocer los movimientos de aquellos que usaron la violencia para hacer oír su voz.

No obstante, el papel de las nuevas tecnologías es diferente en cada sociedad, influyendo sobremanera en su desarrollo, pudiendo ser usadas con diferentes grados de responsabilidad. Para entender lo expuesto anteriormente, es necesario comprender que Internet es la mejor vía que tienen los pueblos dictatorialmente sometidos para hacer oír su voz, conocer la realidad de otros países y gozar de libertad de conciencia. Es por ello que Internet sirve de base para poner de acuerdo a las masas, siendo unos pocos los suficientes para transmitir esas ideas democráticas al resto.

Es cierto que en países totalitarios las revoluciones se ganan mediante manifestaciones y lucha en la calle, pero este concepto no es aplicable al desarrollo de la vida política, ciudadana y democrática de los países occidentales, incluyendo por lo tanto a España. Es decir, cabe rechazar cualquier uso de la violencia para lograr cambios en nuestro país, teniendo muy presente la responsabilidad a la hora de usar los medios de comunicación.

Acorde a lo anteriormente dicho, subrayo la irresponsabilidad de ciertos sectores de la izquierda, que alientan la movilización popular y obstaculizan ciertas medidas necesarias; olvidando o pareciendo querer olvidar su culpabilidad en lo que ha provocado la situación en la que estamos. En ningún momento reniego del derecho a manifestarse otorgado por la Constitución, a lo que sí me opongo es a la utilización de esa movilización popular para fines políticos, partidistas e hipócritas.

Lo ideal sería que todas las corrientes ideológicas adquirieran una concepción responsable de la importancia de los medios de comunicación en el desarrollo de la vida ciudadana; es decir, el rechazo a cualquier clase de manipulación, existiendo ésta en muchos de los ámbitos del desarrollo individual; pudiendo no ser sólo la televisión o la prensa, sino también la Educación convertida en una herramienta del adoctrinamiento.

Ciertas polémicas han estado relacionadas con el control estatal de los medios de comunicación, como por ejemplo la decisión del actual gobierno de purgar la dirección de RTVE, lo cual ha provocado la ácida crítica de la oposición. Pero es aquí donde se aprecia la hipocresía, planteando con ello una serie de cuestiones:

¿Cuándo ha sido independiente RTVE? ¿Lo ha sido alguna vez? ¿No sabe la oposición que el gobierno ha hecho esto basándose en un mecanismo aprobado por el anterior ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero? ¿Olvidan los socialistas su colaboración con el grupo PRISA?

No obstante, mi planteamiento va más lejos, preguntándome si existe alguna posibilidad de obtener información pulcra y no adulterada. Defiendo que las televisiones privadas sean la única manera de encontrar cierta información imparcial y no gubernamental; por lo que apoyo la privatización de las televisiones públicas, en especial las autonómicas, cuyo gasto infinito podría invertirse en otros servicios públicos más necesarios, como la Sanidad y Educación.

Como conclusión, quiero dejar claro que la democracia posibilita una serie de herramientas para su propia mejoría, e incluso para cambiar la vida política y social. Todo lo que conlleve violencia únicamente contribuirá a la degradación de un sistema que tanto esfuerzo costó a generaciones pasadas y personalidades como Adolfo Suárez, el presidente de la Transición.  

viernes, 27 de abril de 2012

El Clásico y un posible cambio de ciclo


Contra todo pronóstico, el equipo de José Mourinho logró sentenciar la Liga ante el eterno rival; además, rompió en campo enemigo una racha que se estaba prolongando demasiado. Cada vez que los blancos se enfrentaban al Barcelona, los primeros eran derrotados por un rival superior en calidad y técnica, dando una imagen pésima y sin identidad.

La esperanza depositada en las victorias previas al Clásico se desvanecían cuando ambos equipos medían sus fuerzas. Tras cada derrota, comenzó a aflorar cierto pesimismo con respecto a la identidad de la institución; nutriéndose no sólo de cada fracaso, sino también de la violencia y agresividad que se respiraba en cada encuentro.

Dicho comportamiento decadente era claro ejemplo de lo que no se debía hacer, siendo la receta perfecta para dinamitar la imagen y prestigio del club; achacando cada derrota a errores arbitrales e incluso llegando a hablar de conspiraciones, teorías absolutamente ridículas bajo mi punto de vista.

Como consecuencia de esto, no dudé en hablar de la “decadencia del Madrid”. No obstante, la victoria ante el Barça en la final de Copa del Rey 2011 y este último triunfo en el Camp Nou me han devuelto la ilusión. No sólo porque el Madrid haya sido capaz de neutralizar el juego de toque del Barça, sino porque ha dado la imagen correspondiente a un club de su categoría.

Mourinho parece que ha logrado neutralizar al Barça y en especial a su joya más preciada: Leo Messi, quien apenas tuvo un papel relevante en el desarrollo del partido, anulado por una defensa concentrada y sin fisuras. El Madrid planteó su estrategia, supo llevarla a cabo y jugó su partido, ante un Barça fiel al juego que lo ha llevado a la cima mundial en los últimos años.

Por otra parte, aquel del que se decía que su “chulería” era proporcional a su “invisibilidad” en los partidos importantes, anotó el gol que sellaba la superioridad madridista; sin olvidar su destacado papel en la final de  Copa del Rey 2011; siendo autor además de los dos goles anotados contra el Bayern en semifinales de la Champions, los cuales hicieron soñar a los blancos durante más de 90 minutos. Por lo tanto, comienzan a perder credibilidad los defensores de esta teoría.

La victoria de los blancos puede ser el inicio de un nuevo ciclo, previa desaparición de los complejos y negatividad que les acompañaba en cada Clásico. Los madridistas han dado un golpe de autoridad al adjudicarse prácticamente la Liga en casa de su inmediato perseguidor; reforzando de manera sobresaliente su autoestima.

Por el momento, el Madrid no tomará el relevo del club catalán en el ámbito europeo; aunque los jugadores pueden y deben estar orgullosos del papel jugado en la semifinal de la competición continental. Por otra parte, también cabe la posibilidad de que lo expuesto anteriormente sea un espejismo y, verdaderamente, el fin de la hegemonía culé esté lejos; sólo con el tiempo lo sabremos.  

domingo, 22 de abril de 2012

La populista decisión de Cristina Fernández Kirchner


Hace un par de días, la presidenta argentina Cristina Fernández anunció la expropiación de la petrolera Repsol. El proyecto supone la expropiación del 51% de las acciones de YPF que están en manos de la empresa española; y que pasarán a propiedad del Estado. El 49% restante pertenecerá a las provincias argentinas productoras de petróleo.

Como argumento para realizar la expropiación, la presidenta argentina ha defendido el interés público de los hidrocarburos; alegando además un incumplimiento de la ley por parte de la multinacional española, ya que supuestamente las inversiones en YPF habían caído estrepitosamente. Kirchner mantiene que las empresas ubicadas en el territorio nacional son argentinas, a pesar de que sus accionistas sean extranjeros.

La decisión del Gobierno argentino es respetable, pero completamente condenable para quien tenga sentido común y conozca la trayectoria de Repsol con respecto a YPF; siendo ésta una empresa pública privatizada en 1999, como consecuencia del programa de reestructuración económica realizado por el gobierno de Carlos Menem. Al cabo de los años, YPF pasó de ser una empresa ruinosa a convertirse en la poseedora del 32% de la producción de hidrocarburos.

Repsol reflotó YPF mediante la inversión y la modernización tecnológica, convirtiéndola en una empresa competitiva. Ahora que la empresa de origen argentino es solvente y genera riqueza, los líderes políticos han decidido que vuelva a manos estatales.

Esta maniobra populista recuerda la llevada a cabo hace 30 años: la ocupación de las Malvinas. Alentando al patriotismo se hizo olvidar a la opinión pública cuáles eran los verdaderos problemas del país, que ya no pasaban por la economía o el fin del régimen militar; sino por la lucha contra el imperialismo británico.

Esta vez, el argumento populista que se ha utilizado es la soberanía de los hidrocarburos argentinos. Puede que este argumento convenza a parte de la opinión pública argentina pero no a la comunidad internacional. No sólo han condenado la expropiación los países occidentales con intereses económicos en la zona, sino también la mayoría de países latinoamericanos.

México, Chile y Colombia han condenado la expropiación y dado su apoyo a España; mientras que Venezuela, Bolivia y Nicaragua han ratificado su apoyo a la líder argentina. Aquí se puede apreciar la división entre quienes respetan la propiedad privada y las inversiones como medio para favorecer el crecimiento económico; y los que se perpetúan en el cargo con la excusa de defender los intereses nacionales.

La más afectada será Argentina, ya que la decisión sólo provocará la fuga de capital extranjero y la inversión, que son vías para crecer y generar riqueza. Por lo tanto, pocas empresas invertirán en territorio argentino si no tienen garantías jurídicas y legales de que no serán expropiadas injustamente.

Sin embargo, parte de la opinión pública española aboga por inhibirse del asunto, alegando que ningún ciudadano español se beneficia de las actividades de la petrolera y por tanto, no habría diferencia si todas las inversiones españolas en el extranjero son expropiadas, ya que sus beneficios son para unos pocos.

Seguramente los defensores de esta teoría desconocen los criterios que se manejan para calificar la posición internacional de un país: la presencia de multinacionales en el territorio nacional y la existencia de las propias en otros países; el comercio exterior de mercancías y servicios; y la presencia de capital extranjero gracias a las compañías y la banca; sin olvidar el grado de liberalización de la economía.

Por lo tanto, cualquier vulneración de lo anteriormente expuesto supone un ataque contra los intereses españoles pero, en especial, supone un agravio a los intereses de la nación argentina; cuyo Estado guarda cada vez más paralelismos con la Venezuela chavista.


lunes, 16 de abril de 2012

El futuro de la Monarquía


El accidente del Rey ha sido el último de una serie de sucesos que parecen desde hace tiempo tener como objetivo el desprestigio de la Familia Real y la llegada de un sistema nuevo. La imputación de Urdangarín parecía ser el último de estos desafortunados incidentes pero no ha sido así; el accidente de Froilán por la negligencia de sus padres y el accidente del Rey mientras estaba de cacería en Botsuana han agravado y acentuado el debate sobre el papel de la institución.

La mayoría de los medios de comunicación han centrado el tema en la salud del monarca, restando importancia a que fuera a cazar animales protegidos o el gasto de 30.000€ que supone matar un elefante. Todo ello mientras España atraviesa una de las peores épocas económicas de su Historia; y donde parece que la desconfianza de los mercados sigue en aumento.

El acto del rey ha sido una incoherencia de sus actos sobre sus palabras; es decir, mientras afirma que el paro juvenil le quita el sueño, saca tiempo de su “apretada” agenda para dedicarse a semejante actividad de ocio como puede ser la caza; es respetable pero injustificable matar animales por simple diversión. Tampoco da buena imagen que la reina Sofía haya sido incapaz de visitar a su marido durante tres días; no obstante, ese debate corresponde a la telebasura, por lo que no le daremos mayor importancia.

No he escrito el artículo para centrarme en la cacería, que me parece un acto fuera de cualquier civismo; sino para analizar el papel de nuestro monarca y la actitud que debe tener el jefe de Estado de una monarquía parlamentaria.

El debate que se plantea va ganando fuerza; y es que cada vez más gente pide un referéndum para elegir entre monarquía o la constitución de una república. Inherente a esto, deberíamos preguntarnos si la instauración de la República mejoraría la situación del país, plantearnos si realmente compensaría el gasto que supone una monarquía; o si sería sano que el jefe de Estado pertenezca a un partido político. España no destaca por su unidad; cada uno lucha por sus intereses, por lo que sería injusto que la máxima institución representativa del Estado lo fuera para la mitad de los españoles.

El jefe de Estado debe ser símbolo de la unidad de los españoles, pero sobre todo debe corresponder las palabras con sus actos, cosa que el actual monarca parece haber olvidado. Juan Carlos de Borbón desempeñó un papel muy importante para traer la democracia a una España que llevaba un siglo entero de inestabilidad; no obstante, no se puede vivir de las rentas eternamente. Puede que haya llegado el momento de plantear el fin de ciclo de la monarquía en España.

De lo expuesto anteriormente, en su defecto, cabe que el rey ceda su puesto al Príncipe de Asturias. Puede que su obstinación en morir en el cargo sea inherente a la vitalicia condición de la Monarquía, o tal vez sea un intento por consolidar en el tiempo un sistema que hace agua por momentos. El único paso para la posible salvación de la Monarquía en nuestro país pasa por el nombramiento como rey de España a Felipe de Borbón; mientras permanezca su padre en la jefatura del Estado, la decadencia del sistema está garantizada.

Ser jefe de Estado supone responsabilidad y sensibilidad con respecto a la situación de la nación; extendiéndose este planteamiento a las demás instituciones gubernamentales, en especial a la casta política. Los dirigentes deben estar al servicio de España y no vinculados a intereses superfluos que contradigan los objetivos a los que aspira toda nación: unidad, prosperidad y democracia.

El monarca ideal no debe meterse en fangos políticos, ni tratar en diferentes términos al jefe del Gobierno y al líder de la oposición; no pudiendo simpatizar con ideologías. Su función radica en actuar como arbitro entre los poderes del Estado, y es aquí donde se justifica su inviolabilidad. En su intachable comportamiento debe residir el germen para la manutención de la monarquía.

Como conclusión, la sociedad española aún no está preparada para constituirse en República; pero son los políticos los menos preparados para asumir este cometido responsablemente; en especial ciertos sectores de la izquierda que evocarían la llegada de la III República Española en aquella II República que nunca llegó a ser un sistema democrático, y cuya radicalización fue la principal causa de su caída.

No obstante, los actos de la Monarquía no hacen más que justificar los argumentos republicanos; el futuro de la institución es incierta y puede que la III República esté más cerca de lo que muchos imaginan.  

viernes, 13 de abril de 2012

El papel actual de la Iglesia


La Religión ha jugado un papel fundamental a lo largo de la Historia; algunos sucesos históricos o sociales en los que ha intervenido son testigos de ello. En España podemos hablar de la Reconquista contra los musulmanes, las evangelizaciones en los territorios americanos descubiertos y las misiones en el Pacífico. En el contexto europeo se puede nombrar las Cruzadas, la batalla de Lepanto y la Contrarreforma contra la Europa protestante; siendo hechos que han marcado decisivamente la forma de ser, el carácter y la cultura Occidental.

La Iglesia Católica tuvo durante muchos siglos una relación muy estrecha con el Estado, influyendo en gran parte de las políticas adoptadas por el primero; es decir, además del poder espiritual, la Iglesia ostentaba un gran poder político. La Inquisición y las acciones evangelizadoras protegidas por el ejército colonial español en los territorios de ultramar, como América y Filipinas, son un claro ejemplo de la unión entre Estado e Iglesia.

En la misma tónica, la Europa actual cuenta con muestras del esplendor cultural y artístico que la Iglesia dejó como legado; siendo máximos exponentes ciudades como El Vaticano y Roma, donde la grandeza y perfección artística, arquitectónica y estilística de Occidente se siente a cada paso. En España, bellas construcciones como la catedral de Burgos o Santiago de Compostela atestiguan la influencia del catolicismo en la Historia cultural de la nación. No obstante, la institución también es en parte culpable del tradicional atraso económico y político de nuestro país.

Con el paso del tiempo, la Iglesia fue separándose de los poderes estatales y perdiendo influencia; llegando hasta nuestros días sin apenas decisión en la esfera política. No obstante, este proceso natural y lógico de separación fue tardío en España, donde el poder clerical seguía siendo considerable incluso pasada la mitad del s.XX.

En el caso español este tema es turbio y doloroso; refiriéndonos con ello a la Guerra Civil, en la que se vieron arrastradas millones de personas e instituciones; incluida la Iglesia, la cual vio como sus privilegios desaparecían mientras era víctima de una implacable persecución, iniciada antes de la guerra fratricida. Por lo tanto, fue una persecución en un contexto bélico, pero también político e ideológico.

Tras pasar episodios como la Guerra Civil, la Dictadura Franquista y la Transición Democrática; actualmente la Iglesia y la jerarquía eclesiástica han sido puestas en el punto de mira por parte de cierto gobierno socialista, ateo y anticlerical. Además, el propio comportamiento de los líderes eclesiásticos, en cuanto a declaraciones y aspectos que no sintonizan con el modelo de vida predicado por Jesucristo, ha contribuido al desarrollo de un clima negativo.

Sin embargo, este antiguo gobierno socialista ignoraba, o tal vez quería ignorar, la enorme e importante labor de la Iglesia con respecto a la sociedad española. Existe un aspecto que muy poca gente tiene en cuenta, y es que la institución no sólo la componen obispos, cardenales o el Papa. La Iglesia la componen muchísimas personas con vocación de ayudar a los demás, y que dentro de las líneas establecidas por la Doctrina Social de la Iglesia desarrollan programas con objeto de ayudar a los más desfavorecidos.

Por tanto, me gustaría dejar bien claro que una cosa son las declaraciones que pueda realizar la jerarquía eclesiástica y otra muy distinta es la labor social de todos cuanto conforman esa institución. Por otra parte, la Iglesia y sus comedores sociales han evitado en parte el estallido de una revuelta popular, y es que a nadie se le escapa que la situación por la que atraviesa gran parte de la sociedad española es desesperada; dando muestra de ello la cifra de parados, por poner un ejemplo de tanto que hay.


Finalmente me gustaría plantear una cuestión: ¿Es consciente la élite política española del gran papel humanitario que desempeña la Iglesia, atenuando de alguna forma el drama que viven más de cinco millones de personas?






domingo, 1 de abril de 2012

Actual reflexión kantiana


La consecución de la libertad ha sido una de las proclamas más repetidas a lo largo del último tercio del s.XVIII y durante todo el siglo XIX y XX; abanderando movimientos sociales que han marcado un antes y un después en la Historia de la Sociedad Occidental. Como ejemplos representativos de esto podemos destacar la Revolución Norteamericana de 1778, la Revolución Francesa de 1789; el movimiento obrero de finales del s.XIX; el movimiento sufragista; la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la caída del Muro de Berlín (1981).

Se puede afirmar además, que un gran número de revoluciones liberales estuvieron influidas por los sentimientos nacionalistas y el Romanticismo; pero también por los planteamientos kantianos sobre la libertad y el orden civil. Asimismo, actualmente es visible la separación que Kant realizó de la Razón y sus usos público y privado, siendo este último el que está sujeto a más polémica; no sólo porque implica ser coherente en las palabras cuando el individuo desempeña un determinado puesto civil, sino porque también implica ser coherente con los actos, cosa que muchos funcionarios públicos parecen haber olvidado.

Un gran ejemplo de lo anteriormente expuesto puede ser la corrupción, la falta de ética política y el no velar verdaderamente por los intereses de los ciudadanos. Como consecuencia de todo esto, el pueblo desconfía de sus políticos y funcionarios públicos, reclamando herramientas útiles y eficaces con vistas a paliar todas esa clase de males. Dichas herramientas útiles y eficaces proceden, entre otros muchos orígenes, del Poder Judicial del Estado, en teoría independiente de las influencias de los otros dos grandes poderes estatales. No obstante muchos también desconfían de ese poder judicial, ya que gran parte de sus miembros son elegidos por ese poder al que supuestamente deben controlar y juzgar; con lo cual es lógico que desaparezcan la objetividad y la imparcialidad sobre un manto de mentiras e hipocresía.

Sin embargo, existen gentes de esperanza, quienes confían plenamente en que la democracia debe y puede ser mejorada; provocando con ello la inherente regeneración y saneamiento del sistema. Para ello aportan medidas concretas, pero sobre todo apuestan por un cambio de mentalidad en la sociedad y en especial, un cambio de mentalidad en lo que respecta a las instituciones públicas. Todo ello se condensa en la adquisición de una concepción responsable en la utilización de los puestos públicos, cuyo único fin debe ser servir a los ciudadanos y velar por sus intereses.

En un campo práctico, esto puede ser simbolizado por la concienciación global de que no se debe acceder a un puesto público con vistas al enriquecimiento personal; no aceptar sobornos o chantajes para favorecer a unos pocos; el no defraudar económicamente al Estado máxime cuando se desempeña un cargo público; la separación efectiva y demostrable de los poderes estatales; y la aceptación de que el interés nacional y la sociedad están por encima de disputas políticas superfluas, que tan sólo la debilitan y no le permiten hacer frente a los muchos retos que el s.XXI presenta.

Todo lo expuesto anteriormente es de alguna forma un modo para que la sociedad pueda contribuir a la mejora de la democracia, que como dijo Winston Churchill: “Es el peor sistema de todos, a excepción de todos los demás”; lo cual convierte a la democracia en el único modelo aceptable para el progreso del individuo, y la sociedad en su conjunto.  

sábado, 31 de marzo de 2012

La democracia según los sindicatos españoles.


La Huelga General del 29 de marzo se ha celebrado democráticamente acorde al derecho de reivindicar los derechos laborales y defender los intereses de los trabajadores; no obstante, estos intereses parecen no estar en consonancia con los motivos y fines sindicales.

Ha sido una huelga politizada y protagonizada por unos sindicatos que han visto reducidas las subvenciones estatales en un 20%; y claramente alentados por un PSOE que no encaja bien las derrotas electorales. Los sindicatos pierden credibilidad ante el ciudadano bien informado, y es que han actuado como el brazo sindical de cierta izquierda, comportándose como auténticos estómagos agradecidos. En este sentido cabe subrayar la pasividad de los sindicatos ante el anterior gobierno de Zapatero; y su incapacidad de actuar ante la escandalosa cifra de cinco millones de parados.

El comportamiento sindical no se ha correspondido con los valores democráticos inherentes al ejercicio de la huelga; ya que no es lógico inflamar su causa de carácter democrático y reivindicativo y exigir respeto, mientras son incapaces de respetar la libre elección de otros a acudir a sus puestos de trabajo. Es curioso la actitud dictatorial de los líderes sindicales a la hora de escudarse en la supuesta defensa de los derechos laborales, incluso de aquellos que no han acudido a la huelga.

En un artículo anterior me preguntaba cuál sería el comportamiento de los piquetes informativos con respecto a los trabajadores que decidieran acudir a sus puestos de trabajo. Como esperaba, muchos de los que quisieron incorporarse a su jornada laboral se vieron dificultados por los antes mencionados piquetes informativos; que más bien merecen el adjetivo de “coactivos”, siendo buque insignia de ese comportamiento el actor Willy Toledo, denunciado junto a sus camaradas sindicales por destrozar supuestamente el bar de un peruano.

De lo anteriormente expuesto se desprenden imágenes tales como la obstaculización de la entrada de camiones a Merca Madrid; las acciones encaminadas a paralizar el desarrollo de la vida ciudadana; la coacción a pequeños y medianos comerciantes para que cierren sus negocios; y la intolerable acción de colocar silicona a la cerradura de entidades bancarias o pegar pegatinas a los retrovisores de guaguas con vistas a impedir la realización del servicio, entre otras muchas acciones vandálicas.

Los españoles deben ser conscientes de esto e informarse, actuar y opinar desde un punto de vista crítico y objetivo. Todo ello contribuirá a la mejora de nuestra imperfecta democracia, que se ha visto ultrajada por el comportamiento totalitario de los sindicatos; que parecen incapaces de adquirir responsabilidad en el uso de la libertad que les otorga la Constitución de 1978.

Personalmente, secundaré una huelga general cuando sea protagonizada por verdaderos sindicatos cuyo único fin sea la defensa de los derechos laborales; y no movidos por fines ideológicos o políticos.

martes, 27 de marzo de 2012

Hidrocarburos en Canarias


José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, anunció hace algunos días la concesión del permiso para la realización de prospecciones petrolíferas en Canarias, las cuales permitirían comprobar la existencia de crudo en la zona y su posible extracción; todo ello a cargo del operador Repsol.

No es un anuncio completamente nuevo, ya que desde 2001 existía el proyecto; siendo cancelado con la llegada socialista al poder en 2004. Las reacciones y diversas opiniones ante este anuncio no se han hecho esperar; desde este artículo he intentando abordar y evaluar de forma imparcial y objetiva cada uno de los pros y los contras.

Según la opinión de algunos, la extracción de petróleo en las costas de Lanzarote y Fuerteventura supondría la destrucción de gran parte de la biosfera española. Además, la adopción de un sistema productivo contrario al modelo turístico adoptado por el archipiélago traería consecuencias nefastas; relacionado todo ello con la pérdida masiva de turistas y la consecuente degradación del medio ambiente.

Tampoco se debe el obviar el riesgo que entraña un escape de combustible, que sin duda alguna traería consecuencias nefastas para las islas; dañando el turismo y el sector pesquero, principal actividad económica de muchos majoreros y conejeros. A pesar de los setenta kilómetros que separan la costa canaria de la posible extracción, nadie niega las catastróficas consecuencias económicas y ecológicas de una posible fuga; temiendo un suceso similar al del vertido de crudo en el Golfo de México, ocurrido el pasado abril de 2010.

Por otra parte, muchos se preguntan dónde irán a parar los beneficios de la posible industria petrolífera canaria. Es justo que parte de las ganancias vayan a las arcas de Repsol, en sintonía con su participación e inversión privada; sin embargo, puede ser dudoso que los beneficios del Estado español, derivados de impuestos y demás formalidades legales, contribuyan al desarrollo de la precaria economía canaria.

Las incógnitas que se plantean son: ¿Canarias merece una percepción mayor de los beneficios? ¿Debería el Gobierno Central destinar la mayor parte de los beneficios al archipiélago? ¿Es éste un planteamiento nacionalista? ¿Crecería la economía canaria con la extracción de crudo? ¿Contribuiría a la destrucción de puestos de trabajo relacionados con el sector terciario?

No obstante, no todo son opiniones negativas; y es que la posible extracción de petróleo en aguas canarias satisfacería un 10% de la demanda española; además, la producción diaria ascendería a 140.000 barriles durante veinte años, suponiendo un ahorro energético de 28.000 millones; lo cual conllevaría la estabilización del tradicional déficit energético español.

Según las palabras del ministro, la actividad económica derivada de la posible extracción de combustible podría complementar el modelo productivo turístico canario; y es que muchos niegan un impacto negativo sobre el turismo. Sobre el papel, la producción del crudo supondría un incentivo para la actividad mecánica industrial; la industria eléctrica; el aprovisionamiento de buques relacionados con la extracción; y un empuje para el comercio, los servicios y la ocupación de hoteles.

Por otra parte, Marruecos ya ha iniciado la búsqueda del oro negro, autorizando prospecciones en su franja territorial. Nuestro vecino no dudará un instante en extraer el crudo si tenemos en cuenta que ningún país se permite el lujo de no explotar esa clase de yacimientos. Llegados a este punto, el debate pierde fuerza y se decanta hacia una de las dos partes; contribuyendo a ello ciertas cuestiones:

¿Está reñida la economía turística con la extracción de combustibles fósiles? ¿Es Dubai o Noruega un buen ejemplo de ello? ¿Una actividad petrolífera supone necesariamente peligro medioambiental? ¿Qué garantías tenemos de que Marruecos será más respetuosa que Repsol con el medio ambiente? ¿Acaso un escape en aguas marroquíes no afectaría a las costas canarias de igual modo? ¿Podemos permitirnos prescindir de semejante actividad económica?

Por otra parte es digno de estudio el comportamiento de la clase política en este asunto; es decir, mientras el Partido Popular se negaba en rotundo a realizar prospecciones petrolíferas en la costa valenciana, nos sorprende su apoyo a las extracciones en Canarias. ¿Qué diferencia hay entre Canarias y Valencia? ¿Por qué en Valencia no y en Canarias sí? ¿Qué intereses son los responsables de este doble rasero?

El Gobierno Canario con Paulino Ribero a la cabeza se niega en rotundo, alegando las desastrosas consecuencias económicas y ecológicas que supone para el archipiélago la puesta en marcha del proyecto. No obstante, para el pensador crítico será fácil averiguar que lo menos que persigue el presidente canario es el bienestar de su región; su objetivo primordial es la obtención de un beneficio personal y dejar claras sus diferencias personales con el señor Soria. Además, los tintes nacionalistas de su política influyen claramente en su rechazo.

Sin embargo, no acaba aquí el escandaloso comportamiento de los políticos; ya que el ministro de Industria, Energía y Turismo fue el mismo que se negó en 2001 a las prospecciones cuando era Vicepresidente del Gobierno canario. Por tanto, ¿Olvidó el señor Soria su negativa de 2001? ¿Olvidar los principios y éticas es una regla general en los políticos?


martes, 20 de marzo de 2012

La Huelga General del 29 de marzo


La respuesta sindical a las agresivas e impopulares medidas del Gobierno de Mariano Rajoy no se han hecho esperar: los sindicatos han convocado una huelga general para el 29 de marzo de 2012, la séptima en la historia de nuestra democracia.

Esta huelga, la segunda que se convoca bajo mandato del Partido Popular, tiene como fin último la marcha atrás de las medidas proyectadas por el Gobierno, siendo la más famosa el abaratamiento del despido. Además, los sindicatos proponen una protesta que se dilate más allá del 29 de marzo; argumentando que los recortes sobre los derechos de los trabajadores españoles son inaceptables y que provocarán más desempleo.

Son muchos los dramas del español de a pie; muestras de ello lo dan la incapacidad para llegar a fin de mes, el aumento de los impuestos, la bajada de sueldos y la incapacidad para hacer frente a préstamos o hipotecas; sin olvidar la dificultad que encuentran millones de jóvenes a la hora de independizarse o encontrar trabajo, independientemente de su experiencia laboral o formación académica.

En contraste, nos encontramos con una casta política incapaz de predicar con el ejemplo; es decir, mientras invitan a la población a realizar esfuerzos y sacrificios para volver a la senda económica y el pleno empleo, mantienen sus astronómicos sueldos y privilegios. Ejemplo de ello lo encontramos en las duplicidades de órganos administrativos que únicamente sirven para colocar “amigos” o la inmunidad que poseen ciertos cargos políticos a la hora de enfrentarse a procesos judiciales.

A nadie se le escapa que el malestar popular es palpable; no obstante, es en este punto donde el pensador crítico y objetivo llega a la conclusión de que el malestar social es un arma de doble filo, utilizado por ciertos grupos con unos intereses partidistas que nada tienen que ver con la búsqueda del bien y estabilidad de la nación española. Con el falso pretexto de las reivindicaciones sociales justifican la puesta en marcha de una serie de acciones violentas que se han dejado notar en las manifestaciones “estudiantiles” y “pacíficas” de Valencia y Madrid.

¿Son suficientes los motivos, y por tanto, está justificada la quema de contenedores, el apedreamiento de entidades bancarias, comercios o delegaciones de gobierno? ¿Verdaderamente esas personas que arrojan piedras contra los escaparates o cortan el tráfico son los más afectados por la crisis? ¿Son simplemente individuos influidos por y para fines políticos?

Sin duda alguna, son muchas las razones que empujan a los ciudadanos a manifestarse; pero bajo ningún concepto debemos permitir la paralización de la vida ciudadana por medio de la violencia. Porque si utilizamos la violencia nuestras reivindicaciones pierden autenticidad y credibilidad; es incoherente reivindicar la mejora de la democracia mientras se agrede a policías o se hace imposible al resto de ciudadanos el desarrollo de sus actividades.

Es digno de estudio el comportamiento de los sindicatos: autoproclamándose defensores de los derechos laborales y salvaguardas de la democracia, salen a la calle tras estar escondidos durante la legislatura de Zapatero. Sus argumentos contra la reforma laboral se basan en la destrucción que ésta supone de la arquitectura social y laboral, prometiendo que la lucha se dilatará más allá del 29 de marzo; sin embargo, esta actitud agresiva y beligerante no tiene nada que ver con la protagonizada durante los últimos años socialistas. Por tanto, se establecen una serie de cuestiones fácilmente contestables:

¿Por qué no defendieron los derechos laborales durante la anterior legislatura? ¿Acaso el ejecutivo de Zapatero defendió los derechos laborales? ¿Es que acaso los recortes en educación y sanidad empezaron con el gobierno conservador? ¿Los cinco millones de parados los ha provocado el Partido Popular en los cuatro meses de gobierno que lleva? ¿Por qué los sindicatos únicamente se manifestaron una vez para protestar contra la política laboral de Zapatero? ¿La reducción de subvenciones en un 20% por parte del Gobierno tendrá algo que ver con el malestar sindical?

Como síntesis de lo anteriormente expuesto cabe destacar la falta de credibilidad que poseen Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores, que por méritos propios se han ganado el apelativo de “estómagos agradecidos”.

Verdaderamente, creo que la convocatoria a la huelga general no ayudará a la creación de empleo, ni mucho menos a mejorar la credibilidad e imagen financiera de España en el exterior; que nos guste o no, actúa como referente para las inversiones extranjeras. Por otra parte, queda en el aire el comportamiento “democrático” que tendrán los sindicatos: ¿Sus piquetes “informativos” respetarán la elección de no ir a la huelga de la más que probable mayoría de los españoles?