sábado, 15 de junio de 2013

La Ley de Salud Sexual y Reproductiva, y la reforma Gallardón (I)

La intención gubernamental de reformar la legislación sobre el aborto ha reavivado el debate acerca de las cuestiones relativas a los derechos fundamentales y la maternidad libremente decidida. Para valorar esta reforma debemos partir desde el análisis de la vigente Ley de Salud Sexual y Reproductiva, perteneciente al proyecto social de José Luís Rodríguez Zapatero, según el cual suponía una conquista en la autonomía personal y los derechos sociales.

El Preámbulo de la citada ley orgánica planteaba que la anterior normativa, la de los tres supuestos aprobada por Felipe González, ofrecía inseguridad jurídica y desprotegía a las mujeres. Profundizando en esta idea, se manifestaba el retraso de la legislación española con respecto a la mayoría de países europeos donde regían leyes de plazos; además, la normativa aprobada por el ejecutivo socialista planteaba dos ambiciosos proyectos: reducir los abortos y la transmisión de enfermedades sexuales.

Desde el punto de vista jurídico, la ley armoniza efectivamente la legislación española en esta materia con respecto a Europa, permitiendo el aborto libre hasta las catorce semanas y elevándose hasta las veintidós semanas en determinados supuestos. No obstante, ese es su único logro real, puesto que tras tres años de aplicación no se han reducido los abortos ni la transmisión de enfermedades sexuales; de hecho, España lidera el ranking europeo de transmisión de estas enfermedades.

El fracaso de la ley no puede entenderse sin una medida complementaria: la liberalización de la venta de la píldora del día después. La píldora, un fármaco con posibles efectos secundarios perjudiciales, pasó a convertirse en un método anticonceptivo habitual en sustitución del tradicional preservativo. Por lo tanto, las buenas intenciones que recogía la ley de salud sexual y reproductiva desaparecen ante la liberalización del fármaco.

Ahondado en este sentido, la norma se distancia de los hechos sociológicos, ignorando que una buena parte de los jóvenes mantienen relaciones sexuales sin preservativo, evitando posibles embarazos mediante el consumo de la píldora. Conforme a este razonamiento, se sitúa en una balanza el embarazo no deseado y el peligro de contraer una enfermedad de transmisión sexual, valorando con mayor riesgo el embarazo y descuidando la higiene sexual. Por lo tanto, la liberalización de la píldora y la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva conllevan planteamientos contradictorios e incoherentes con la finalidad última de reducir los abortos y la transmisión de las enfermedades sexuales.

Para finalizar con el ámbito estrictamente jurídico, la ley de 2010 rompe con los preceptos contenidos en el Código Civil y la Constitución acerca de la mayoría de edad, al aplicar dicho régimen a las jóvenes con edades comprendidas entre los dieciséis y diecisiete años. Todo ello contradice de manera evidente las disposiciones de la Ley de Autonomía del Paciente con respecto al consentimiento relativo a las intervenciones quirúrgicas en los menores de edad.


Por otra parte, una vertiente importante es la relativa a las medidas educativas enunciadas en el artículo 9: “El sistema educativo contemplará la formación en salud sexual y reproductiva, como parte del desarrollo integral y de la formación en valores, incluyendo un enfoque integral que contribuya a: El desarrollo armónico de la sexualidad acorde a las características de las personas jóvenes”. Inquieta la referencia a las características de las personas jóvenes: ¿Cuáles son dichas características? ¿Hacemos referencia a una educación sexual basada en la inexperiencia y la impulsividad? ¿O tal vez sea un enunciado propio para desarrollar el relativismo absoluto que inspiró las políticas de Rodríguez Zapatero? ¿Estamos ante otra herramienta de adoctrinamiento escolar?

domingo, 9 de junio de 2013

Failure of XXI century socialism and time of change in Venezuela

After Hugo Chavez´s death and following the constitutional orders, it call to presidential elections in Venezuela, beggining a new chapter at the History of the Caribbean country. The electoral overturning in relation to october elections surprised international community: the opposition had achieved cut a fourteen points distance to the minimum (one comma eightythree points). The figures showed that bolivarian regime heir had been rejected by its own electors.

However, the Nicolas Maduro´s poor victory smells fishy due to it´s too difficult to accept that using all the ways and resources of statal power, in order to coerce the vote and pervert the elections, he got only two hundred thousand votes above Henrique Capriles. As a matter of fact, we can pose some questions: Are the election results more manipulated than ever? What would happen if the winner was Capriles?

On one hand, Spanish left, making a wink to authoritarian regimes, is supporting the electoral results while it praises the fiability and modernity of the Venezuelan electoral system. On the other hand, Spanish government has recognised clumsily the government of Nicolas Maduro despite its illegitimate, arrogant and authoritarian character. Both of them should think about the fiability of an electoral telematic inventory and the moral and ethic rate of the called assisted vote.

Those election results show the falling of XXI century socialism. During years the government has been subsidizing the popular sectors of society, instead to teach people how to generate richness and promote the personal autonomy. The direct subsidy has attracted the vote of poorest, but it hasn´t report a well-fare State anyway; due to poverty must be defeated teaching in hard-work culture, the effort and the equality of opportunities. Therefore, it´s a wrong perspective to achieve the social progress through the indiscriminate persecution of richness, the property collectivization and the statal planification in citizens life.

These elections will be an advance to the formal instauration of a comunist dictadure; in fact, the country has been known as an hybrid State, a pseudodemocracy with totalitarian characteristics, typical of fascism and with an important dose of populism which mobilizes people. Chavism will get down democratic disguise and will repress with the power State any opposition focus. In the same way, the purpose is stress the socialist revolution; that point of view is according with penitentiary secretary and Nicolás Maduro statements (“Anyone will hurt you, but I am preparing the cell where you will have to pay for your crimes, because you´re a fascist and killer”; “Capriles fascist, I´ll working hard in order to make you pay all the damage you´re inflicting to our country and people”).

Opposition is not fighting against government plan, but a statal project: right now, the Venezuelan government is owner of the State, turning to property of socialist revolution. It´s not easy to defend the ideas of change in a not neutral State where oficialism shakes its bases and use coercion in order to get the victory. In that way, it´s amazing the effort made by Venezuelan opposition which is facing the Bolivarian politics on ideas field.

Venezuela is poorer than fourteen years ago: it grows up in a slowler rhythm than its continental neighbours and it´s the most second violent country of Latin America. Apart from, the panorama is complemented by any positive figures such as the drop of the petroleum production and a galloping inflation. On that abominable situation, Capriles represents a movement of change and renovation, he knows the ways which could situate Venezuela in the right place as emergent power.

To sum up, we can´t speak about democracy where there isn´t a clear separation of powers, either where members of Electoral National Council are elected by government; and either where civil servants have seen conditioned their freedom to vote. In short, either can´t exist democracy in a State where the elected president thinks he´s “son” and “heir” of former president, due to in democracy there are leaders and statesman, but never heirs.

domingo, 28 de abril de 2013

Fracaso del socialismo del siglo XXI y tiempo de cambios en Venezuela.


Tras la muerte de Hugo Chávez y siguiendo los mandatos constitucionales, se convocaron elecciones presidenciales en Venezuela, iniciándose un nuevo capítulo en la historia del país caribeño. El vuelco electoral con respecto a las elecciones de octubre sorprendió a la comunidad internacional: la oposición venezolana había logrado recortar una distancia de catorce puntos hasta la mínima (1,83 puntos). Los datos demostraban que el heredero del régimen bolivariano había sido rechazado incluso entre gran parte de su electorado.

Sin embargo, es dudosa la raquítica victoria de Nicolás Maduro puesto que resulta difícil concebir que contando con los resortes y mecanismo del poder estatal para coaccionar el voto y pervertir las elecciones, tan sólo haya logrado 200.000 votos sobre Henrique Capriles. De esta manera, queda planteada una gran incógnita: ¿y si realmente el ganador ha sido Capriles y los resultados se han manipulado más de lo habitual?

La izquierda española, haciendo un guiño a los regímenes autoritarios, respalda el resultado electoral mientras alaba la fiabilidad y modernidad del sistema electoral venezolano. Por su parte, el Gobierno español ha reconocido torpemente al Gobierno de Nicolás Maduro pese a su ilegitimidad, prepotencia y sesgo autoritario. Tanto el gobierno como la izquierda deberían preguntarse en qué medida es fiable un recuento electoral telemático y el grado de moralidad y ética del llamado “voto asistido”.

Estos resultados electorales evidencian el desmoronamiento del socialismo del siglo XXI. Durante años el Gobierno ha estado subvencionando directamente a los sectores populares de la sociedad, en vez de enseñar a generar riqueza e inculcar la autonomía personal. La subvención directa ha logrado captar el voto de los más desfavorecidos pero en ningún caso ha reportado bienestar, puesto que la pobreza se combate instruyendo en la cultura del trabajo, el esfuerzo y la igualdad de oportunidades. En definitiva, constituye un planteamiento erróneo lograr el progreso social mediante la persecución indiscriminada de la riqueza, la colectivización de la propiedad y la planificación estatal en todos los aspectos de la vida.

Estas elecciones supondrán un avance hacia la instauración formal de una dictadura comunista; y es que el país se ha caracterizado por ser un Estado híbrido, una pseudodemocracia con tintes totalitarios propios del fascismo y con una dosis importante de populismo que moviliza masas. El chavismo se despojará del envoltorio democrático y reprimirá con el poder desatado del Estado cualquier foco opositor; y es que la intención de radicalizar la revolución socialista se extrae de las declaraciones de la ministra del servicio penitenciario de Venezuela (“Nadie va a atentar contra ti, pero estoy preparando la celda donde vas a tener que ir a purgar tus crímenes, porque eres un fascista y un asesino”) y el presidente electo (“Capriles fascista, me encargaré personalmente que pagues por todo el daño que estás haciendo a nuestra patria y a nuestro pueblo”).

Los opositores no están enfrentándose al planteamiento gubernamental, sino a un proyecto estatal: el Gobierno venezolano se ha apropiado del Estado, convirtiéndolo en propiedad de la revolución socialista. No resulta fácil defender las ideas de cambio en un Estado no neutral donde el oficialismo moviliza sus bases y utiliza la coacción para alcanzar la victoria. En este sentido, es digno de admiración el esfuerzo realizado por la oposición venezolana cuestionando abiertamente las políticas bolivarianas en el campo de las ideas.

Venezuela es más pobre que hace catorce años, crece a un ritmo más lento que sus vecinos continentales y es el segundo país más violento de América latina, panorama complementado por datos nada reconfortantes como el descenso de la producción petrolera y una galopante inflación. En esta pésima situación, Capriles representa un movimiento de cambio y renovación, conociendo las fórmulas que situarán a Venezuela en el lugar que le corresponde como potencia emergente: aumento de la producción, internacionalización de la economía y lucha firme contra la delincuencia.

En definitiva, no puede hablarse de democracia donde no existe separación nítida de poderes; tampoco donde los miembros del Consejo Nacional Electoral son elegidos por el Gobierno, y menos aún donde los funcionarios ven condicionada su libertad para votar. Y por último, tampoco puede existir democracia en un Estado donde el presidente electo dice ser “hijo” y “heredero” del anterior presidente, puesto que en democracia existen líderes y estadistas, pero nunca herederos.

domingo, 21 de abril de 2013

El ser y el deber ser del modelo universitario actual.


El acceso a la educación universitaria supone un gran salto cualitativo. La universidad amplía nuestras fronteras intelectuales y pone a nuestro alcance la formación superior. Sin embargo, la entrada en la institución no sólo conlleva profundización en el conocimiento, sino un estilo de reflexión y estudio guiado por el espíritu racional y crítico.

Actualmente, la universidad pública española es poco selectiva, prescindiendo de filtros en búsqueda de la auténtica calidad. Profundizando en este sentido, ingresan personas que realmente no poseen vocación o que deciden incorporarse a la institución como consecuencia de la inercia social, conforme a la cual lo natural es iniciar estudios universitarios. De esta manera, la búsqueda de la verdad, el conocimiento y nuevos enfoques de la realidad no constituyen los motivos esenciales del ingreso en las facultades universitarias.

Nos encontramos ante un exceso de demanda que trae consigo la masificación de las aulas y el deterioro de la relación entre alumno y profesor, en un ambiente de mediocridad y desinterés donde los nombres se convierten en números. La masificación supone un despilfarro de los recursos públicos y los ingresos de las familias, quienes dilapidan su patrimonio en la formación universitaria de muchos jóvenes que ni tienen vocación ni son conscientes del privilegio que supone pertenecer a la institución universitaria.

Los jóvenes deben entender que están condenados al fracaso quienes entran en la universidad guiados por intereses superfluos, sin metas medianamente definidas, o conducidos por una sociedad que no se plantea otras salidas profesionales. El sustento de este razonamiento lo aportan las estadísticas: masificación de las aulas de primero de grado y un número reducido de graduados finales. Debemos entender que a pesar de terminar la aventura universitaria los mejor preparados, el despilfarro de los recursos públicos y familiares es irreparable.

Para contrarrestar esta tendencia deben aplicarse estrictos controles en la entrega de becas públicas y la instauración de mayores filtros no aplicables al ámbito económico con el aumento de tasas, sino elevando las exigencias y notas de acceso. También es fundamental la puesta en marcha de un programa educativo estable en el tiempo, por encima de ideologías e inmune a las reformas políticas del Gobierno de turno.

El funcionamiento universitario deficiente no es consecuencia única de los alumnos, el borreguismo imperante o el desinterés de los padres en la formación y vocación intelectual de sus hijos, sino que también son responsables las autoridades universitarias y los programas educativos. Bolonia y la legislación europea condicionan el planteamiento y estructuración de las clases universitarias, pero es difícil aceptar que la implantación del grado europeo amordace la autonomía universitaria española de tal forma que la chabacanería y la desidia sean el ambiente imperante en las facultades.

En este sentido, la universidad no es una institución divina, sino una institución formada por personas y guiada por profesionales encargados de poner en práctica desde la organización y la logística los valores que presiden la institución. Por lo tanto, estos profesionales asumen gran parte de la responsabilidad en el triunfo o fracaso del proyecto, así como del prestigio y eficacia del centro.

En el caso de la universidad pública canaria, es difícil alcanzar el máximo rendimiento mediante un reducido horario presencial que ocupa de lunes a miércoles. Tampoco es idóneo que asignaturas cuatrimestrales distribuidas en clases teóricas, prácticas y seminarios sean impartidas por tres docentes diferentes, al mismo tiempo que se apuesta por la personalización de la enseñanza. Todo ello desencadena un contexto en el que las primeras víctimas son la constancia y el aprendizaje significativo.

Desde una perspectiva optimista, nos enfrentamos a una tendencia extendida y generalizada pero cuyas coordenadas están claramente delimitadas, conociendo sus causas y consecuencias. De esta forma, sabemos cuáles son las herramientas que deben emplearse para convertir las facultades en centros de auténtica intelectualidad, presidida por el espíritu crítico y alejada de tergiversaciones ideológicas. Debemos apostar por un modelo universitario elitista donde exista igualdad de oportunidades para quienes no dispongan de recursos económicos y posean talento, espíritu de superación y ambición.

En este modelo intelectualmente elitista no deberían olvidarse los valores morales directores de cualquier actividad personal o profesional, ya que ese canon universitario fracasará si prescinde del enfoque humano y social. Conceder una importancia desorbitada al conocimiento teórico sin subordinarlo al progreso y bienestar social significaría incurrir en un grave error.

En definitiva, el modelo universitario propuesto debe favorecer el ambiente para el desarrollo del espíritu crítico, aportar nuevos enfoques a una sociedad excesivamente maleable y contribuir al progreso de nuestro país.


domingo, 7 de abril de 2013

Roman Republic and contemporaneus democracy (II)


From that point of view, since 1978 we have been enjoying a parlamentarian regime which was a dream
during centuries; also we have to remember the traumatic experience of the Second Republic and Franco´s dictadure.

As a rule, in European scene we are not concerned about democracy difficulties during the Second World War, when Nazism tried to conquest European continent; either we recognise the breakable equilibrium at Cold War between Soviet bloc and nerveless occidental democracies. It meant not only an economic discussion, but also political and philosophic.

If citizens didn´t feel democratic system can respond satisfactorily their requirements, they would become away from and hate democratic values; that´s the most dangerous risk we have to face. As we have seen with August and the Republic, any conspirator disguissed of democrat will be able to tranform the system helped by the passivity of citizenship and using populist and demagogic instruments.

Restore citizens confidence on the Right State and focus on the studying of History and democratic postulates are the best guarantee in order to avoid tacit changes of regime. That´s why I strongly believe we need to renove the nobility of politic, making the popular representation impregnates its legislative and philosophical activities through the intelectual height of Classic Culture. I´m talking about those values which took place in Ancient Greece and Roman republic known how to reproduce in perfect way.

Nevertheless, it´s not enough with demand more preparation to our politicians, it´s necessary to demand an high level of citizenship intelectual preparation, teaching to our young generations the seed of racional and critic knowledge. Universities must teach looking at values represented by democracy, avoiding political indoctrinatement, imposition of dogmas and ideological fanatism.

In conclusion, the before reasoning should be the way to the democratic and social recuperation; if we don´t undertake the essential reforms about internal troubles of Democracy, we will take the risk of repeat traumatical historical experiences.

viernes, 5 de abril de 2013

Roman Republic and contemporaneus democracy (I)


From our current historic perspective, we use to think the values that inspire our juridical legislation came from French Revolution. However, that statement is not exactly true due to the outbreak of French Revolution was the performing of values which origins and development were situated many centuries before.

We are talking about values borned in the Ancient Greece, being aplicated at the end of sixth century before Jesus Christ and taking end with the invasion and victory of Filipo´s soldiers above Athenian army. Nevertheless, the Athenian democratic seed come back and blossomed many times in the History with better or worse luck; that´s why Democracy was tried at every time.

The Roman republic was inspired on those values, becoming a rather advanced form of political organisation for the epoch. Evidently it wasn´t a perfect democracy; in fact, the system vote and the magistratures access were conditioned by an aristocratic character. Apart from that situation, Roman republic can be considered as a perfect precedent of our contemporaneous democracy, sharing the basic and intemporal nucleus: the politic power must be subject to the laws voted by citizens.

Focusing on the formal and material perfection of Republican conception, institutions of our current democratic system are being affected by troubles that Roman institutions never had. Therefore, justice, power distribution and sovereignty thinkings that head this first democratic formulation have been valid for all time and all places. Those ideas are kept as universal values that must be object of respect, lauding and veneration.

However, the republican regime disappeared formally centuries later since the proclamation of Absolute Empire by Dioclesiano in 284 after Jesus Christ. Nevertheless, the truth is that republic began to descompose materially many years before, with August´s populist government and his power play. August known how to camouflage his personal ambitious and achieve an ilimitated power and influence. He claimed himself as the institutions guardian while he was destroying astutely the republican constitution; that´s why nobody wasn´t able to thwart his authentic purpose.

From critic spirit and Law student perspective, the disappearing and sustitution of the republican regime for the Principality due to the August´s populist actions it´s a recurrent historical image. In that way, it´s usually to say the people who doesn´t know his History is condemned to repeat it, specially those traumatical events which people was not able to extract learnings.

Stressing on that idea and from a general position, it seems to me that if Occident isn´t concerned about democracy troubles during the History, we will take the risk of trivialise and situate it in a second place.

The biggest challenge of democracy system is fight against those bads wich try to destroy it from inside. In order to manage this achivement, democracy needs to have all the necessaries instruments which let discover false messiahs and disguised menaces; but first at all, we should to work out the citizens confidence in the political system.

Currently we´re in a deadlock, it means we are trivialising ethic values and the Right State. We have fallen in the mistake to think the borning of a democratic regime in Spain and the hegemony of representative system in Europe are achievements reached without effort. We have taken for secure democracy is inherent ourselves and immune to any social or economical event.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Nationalism, measles of Humanity


The President of the Generalitat and his ministerial teamwork ignore in democracy there are some aspects where a parlamentarian majority is not enough, either an absolute majority. Consequently there are freedom areas where political institutions must keep special protection and respect. In the same way, it reminds me a discussion that took place between the political parties during the Second Spanish Republic: the Court of Constitutional Guarantees.

On one hand, some members of the Congress were against the institution of that kind of Court, due to they believed the Constitution had to be defended by political controls and actions. On the other hand, from a broadminded position, other movement defended the requierement of the Court of Constitutional Guarantees wich would assure the rights and freedoms of minorities and the overall society at the same time, forbading their vulneration by a parlamentarian majority.

It´s too easy to extrapolate that historical situation to our current Spain, where a government majority is attemping to impose unilaterally the opinion of his electors above the rest of Catalonian society, and generally above Spanish society. That authoritarian nationalism, prelude of a pseudofascism ideology, is one of the elements that most damage and instability can provoke to our democracy.

For the nationalism only exists one vision of Catalonia, wich have to be impose above any other pluralist conception about society. For that reason they are inspired in an ideal and hermetic full-blooded breed, seemed at fascist mindset. Catalonian nationalism ignore the origins of many catalan people are from the south peninsular migratory movements, which contributed to the rising of catalan industry. Moreover, this nationalism with fascist characters use political action to asphyxiate their enemies and go after any oposition; that´s why nationalism is impeding children get into school in Spanish language and is subsidizing some groups in order to transmit an only one vision of Catalonia: the secessionist vision.

What will do the Catalan state with those people that want to be Spaniards? Will they be declared as State enemies and exiled? What will do against those people who want their children study in Spanish language? How will explain the Catalan government after independence Catalonia continue sunk in the deep economical crisis? Will it continue blaming on the evil Spanish state?

Many people reclaim Catalonia can choose freely, despite opinion of the rest of the country. We could estimate that view when defenders of national union were in equality conditions in the fight against separatists. That means estimate the right of autonomy and self determination when nationalists teach Spanish History without one-sided vision and away from doctrinaire education.

However I understand the difficulty that suppose teach a passionate history of Spain, with his failures and achievements, in Vasque, Canary and Catalan schools. I wonder what would happen if they explained always existed an unitary concern between the Hispanic kingdoms: the “Regnum Hispanae”; and I wonder what would happen if they explained the unification of Law brought the entry of Spain (and Catalonia too) in Modern age. Therefore it´s easy to imagine nationalist indignation when myths about Spanish burglary, the Succession War and the rest of historical deceits were dismantled.

Nationalist is trying to finish nerveless Spain off, and is setting to be owner of Catalonia using volatile feelings. Catalan people should understand the enemy is the division planned by politicians that don´t know how to hide their failures and corruptions, instead of Spain.


Finally, in a moment of institutional, political, economical and social crisis, the only way for the Spanish survivor is the creation of an ambicious national project wich renove the constitutional pact of 1978; a pact where everyone can contribute to the happiness of the country. For that reason its essential that institutions apply the Constitution with security and determination in the renovated project; and his conservation as supreme juridical rule.

viernes, 8 de febrero de 2013

Luis Bárcenas, las maniobras políticas y la corrupción


Ha saltado a la palestra un supuesto nuevo caso de corrupción; todo parece indicar, según los documentos publicados por El País y otros medios, que existiría un cuaderno con la contabilidad B del Partido Popular, donde aparecería reflejado el pago de sobresueldos a miembros de la cúpula del partido, entre ellos el propio Presidente del Gobierno. Además, y esto es cierto, el ex-tesorero acumula una fortuna de 22 millones de euros, a salvo de impuestos en un paraíso fiscal.

Ésta es la gota que ha colmado el vaso, el PP se encuentra bajo continua sospecha y con un índice de desconfianza bastante alto, y es que la sociedad no olvida la supuesta relación entre la ministra Ana Mato y la trama Gürtel; los regalos de “el Bigotes” (a pesar de la absolución de Camps); las relaciones entre el Partido Popular balear y el caso Urdangarín; y las mentiras electorales.

Si todo esto resulta verdadero, supondría que el partido aglutinador del centro-derecha habría incumplido con su propio núcleo fundacional, el que le permitió llegar al poder en 1996 bajo el lema de la transparencia y como antagónico de un Partido Socialista corrupto que había extendido la desconfianza al resto de las instituciones estatales.

Sin embargo, si algo caracteriza al espíritu crítico es el raciocinio y la capacidad para no dejarse arrastrar por la indignación del momento, distanciarse de los hechos y examinar la situación con perspectiva. En nuestro país hemos sustituido la “presunción de inocencia” por la “presunción de culpabilidad”; es decir, hemos convertido el “inocente hasta que se demuestre lo contrario” en “culpable hasta que se demuestre lo contrario”. Además, hemos olvidado que la carga de la prueba recae sobre quien acusa, pasando del concepto de que quien acusa tiene que demostrar la culpabilidad a entender que es el acusado quien tiene que demostrar su inocencia.

Los dos valores anteriormente mencionados son pilares fundamentales del Estado de Derecho que lo diferencian del Estado absolutista de la Edad Moderna. Alejado de casos particulares, dejando de lado preferencias políticas y asumiendo los altos niveles de corrupción de nuestro país, el Estado democrático que ignora estos principios desde todos los aspectos de la vida social, está condenado al fracaso.

No obstante, uno de los aspectos más destacados es que quienes menos credibilidad poseen deslegitimen al actual Gobierno. Es curioso como Rubalcaba reclama la dimisión de Rajoy y la convocatoria de elecciones anticipadas, con el objetivo indudable de que las riendas del Gobierno de la Nación vuelvan a manos socialistas. Me pregunto cómo puede Rubalcaba exigir responsabilidad política al Gobierno cuando el primer partido condenado por financiación ilegal en 35 años de democracia ha sido el Partido Socialista Obrero Español.

En un mismo sentido, Rubalcaba también destaca por sus métodos para lograr objetivos políticos, y es que la manipulación, el engaño y arengar a las juventudes socialistas contra las sedes del Partido Popular son tres de sus herramientas favoritas.

Si finalmente en una sentencia firme y definitiva resulta que todo ha sido un montaje, quedará demostrada la hipótesis propuesta: se evidenciaría que esta nueva polémica es otra maniobra de acoso y derribo al Gobierno conservador, otro pseudogolpe de Estado encubierto como los que la engañada sociedad española ya ha presenciado. Ejemplos de lo planteado anteriormente son el caso Naseiro y la manipulación del 11-M, orquestada por el PSOE y el Grupo Prisa.

Independientemente de cómo acabe esta nueva polémica, es evidente que existe un grave problema de corrupción en España, siendo otra de las manifestaciones de la decadencia institucional y de la profunda crisis de valores. Se necesitan nuevos dirigentes, políticos que independientemente de su tendencia tengan como valores supremos la honradez y la justicia. Sin embargo, esto sólo puede lograrse gracias al papel de la familia, derrotando al relativismo, promulgando leyes menos permisivas con los corruptos, y devolviéndole a la política el noble carácter que le pertenece.


viernes, 25 de enero de 2013

Nacionalismo, el sarampión de la Humanidad


El presidente de la Generalitat y su equipo de Gobierno ignoran que en democracia existen ciertos campos de actuación en los cuales una mayoría parlamentaria no es suficiente, ni menos aún una mayoría absoluta. Existen espacios de libertad en los que las instituciones deben procurar especial protección y respeto. Esto recuerda a un famoso debate que tuvo lugar entre las fuerzas políticas de la Segunda República: la creación del Tribunal de Garantías Constitucionales.

Por una parte, algunos se oponían a la instauración de un tribunal de esa naturaleza, alegando que la carta magna debía ser defendida mediante la acción política. Por el contrario, desde una perspectiva más coherente, otro sector defendía la necesidad de la existencia de un Tribunal Constitucional que garantizase las libertades y derechos de las minorías y del conjunto de la sociedad al mismo tiempo, impidiendo su vulneración por la mayoría parlamentaria de turno.

Es muy fácil extrapolar esta situación a nuestra España actual, donde una mayoría parlamentaria intenta imponer de forma unilateral la visión de su electorado sobre el resto de la sociedad catalana, y más generalmente sobre la sociedad española. Este nacionalismo autoritario, preludio de una ideología pseudofascista, es uno de los elementos que más daño e inestabilidad pueden causar a nuestra democracia.

Para el nacionalismo sólo existe una visión de Cataluña que debe ser impuesta sobre cualquier otra concepción pluralista de la sociedad, inspirándose al modo fascista en una raza ideal y hermética, ignorando que el origen de muchos catalanes se remonta a los movimientos migratorios procedentes del sur peninsular que ayudaron al desarrollo industrial catalán. Además, este nacionalismo con tintes fascistas, utiliza la acción política para asfixiar a sus contrincantes y perseguir cualquier oposición, obstaculizando la escolarización en castellano y subvencionando ciertos colectivos para que transmitan una visión única de Cataluña, la visión secesionista.

¿Qué hará el Estado catalán con aquellos que quieran seguir siendo españoles? ¿Serán declarados enemigos del Estado y exiliados? ¿Qué hará con aquellos catalanes que quieran escolarizar a sus hijos en castellano? ¿Cómo justificará el Gobierno catalán que tras la independencia Cataluña siga sumida en una profunda crisis económica? ¿Seguirá culpando al diabólico y opresor Estado español?

Muchos reivindican que Cataluña pueda decidir libremente, al margen de la opinión que al resto del país merezca tal trascendental asunto. Valoremos esta opción cuando los defensores de la unidad nacional estén en igualdad de condiciones frente a los separatistas. Esto significa abordar el derecho a decidir cuando en Cataluña se enseñe la Historia de España sin tergiversaciones y alejada del adoctrinamiento educativo nacionalista.

No obstante, comprendo la dificultad que supone enseñar en la escuela vasca, catalana y canaria, una Historia apasionante de España con sus éxitos y sus fracasos. Me pregunto qué ocurriría si se explicase que siempre existió una conciencia de unidad entre los diferentes reino hispánicos, el Regnum Hispaniae; y si se dijese que la unificación del Derecho supuso la entrada de España (y por tanto de Cataluña) en la Modernidad. Es fácil imaginar la indignación nacionalista cuando se desmonten los mitos del expolio, la Guerra de Sucesión y demás tergiversaciones históricas.

El nacionalismo tiene la intención de apuntillar a la debilitada España y hacerse amo y señor de Cataluña utilizando los volátiles sentimientos. Los catalanes deben entender que el enemigo no es España, sino la división orquestada por cierta casta política que no sabe cómo maquillar sus fracasos, corruptelas y despropósitos.

En un contexto de decadencia institucional, política, económica y social, la única posibilidad de que España sobreviva pasa por la creación de un ambicioso proyecto nacional que renueve el pacto constitucional de 1978 y en el que todos sumemos. En ese renovado proyecto es imprescindible que a las instituciones no les tiemble la mano a la hora de asegurar el papel de la Constitución como norma jurídica suprema.  

sábado, 29 de diciembre de 2012

Regeneración democrática y nacionalismo

Actualmente no sólo se cuestiona la existencia de España por parte de sectores nacionalistas, sino que también se encuentra en crisis la estructura política que trajo consigo la Constitución de 1978, no sólo con respecto a las autonomías, sino también con respecto a la Ley de partidos y el sistema electoral. Son estos dos aspectos concretos los que más inciden en la desconfianza ciudadana y en la decadencia de la España democrática y estable que intentamos construir.

Por una parte, la Ley de partidos ha tenido como consecuencia el excesivo aglutinamiento de poder por parte de las directivas de las formaciones políticas, las cuales anteponen sus intereses partidistas al bienestar e interés ciudadano. La máxima expresión de este despropósito son las listas plurinominales de origen cerrado y selectivo, en las cuales la promoción política no está basada en dotes de liderazgo, experiencia o profesionalidad, sino en la fidelidad que el individuo esté dispuesto a jurar a la directiva de turno.

En un mismo sentido y dejando al margen el excesivo control de las direcciones, el sistema electoral favorece con un plus de representatividad aquellos partidos de ámbito regional que convierten la cámara nacional en el lugar de resolución de conflictos territoriales. Esta disfunción entre la teoría constitucional y el funcionamiento real del sistema trae consigo el sinsentido de la existencia del Senado, auténtica cámara de representación territorial reconocida por el artículo 69 de la Constitución, siendo prácticamente un órgano desvirtuado y residual.

En definitiva, los partidos nacionalistas condicionan la actividad de la cámara representativa del interés nacional, actuando como "partidos bisagra" a la hora de otorgar la confianza parlamentaria a los gobiernos nacionales cuando estos no poseen una mayoría suficiente. Tal y como se desarrolla nuestro sistema, partidos de ámbito nacional como Izquierda Unida o Unión Progreso y Democracia tienen muchísima menos representación parlamentaria que Convergencia y Unión, el Partido Nacionalista Vasco o Coalición Canaria, a pesar de haber conseguido muchísimos más votos.

Varias reformas son requisitos indispensables para volver a recuperar la confianza ciudadana en la democracia y para una mayor participación en la vida pública: cambios en la ley de partidos y mayor transparencia en los ingresos y gestión del gasto; suspensión del sistema D´Hont, transformación del Congreso de los Diputados en auténtica cámara de proyección nacional y la imprescindible reforma del régimen autonómico, comenzando por la devolución al Estado de competencias esenciales como la Educación o la Sanidad.

Estas ambiciosas reformas hacen indispensable una compleja reforma de la Constitución que probablemente ciertos partidos políticos bloquearán de acuerdo a intereses sectarios, pero que la mayor parte de la población apoyará, siendo una cuestión que trasciende el mero término de la "mayoría absoluta".

Finalmente, en un ámbito mucho más específico, expreso mi repulsa frente a la maquiavelista estrategia política del señor Artur Mas, quien enmascara su pésima gestión económica con el debate soberanista; un debate que se le ha escapado de las manos y ha acabado atropellándolo  Su torpeza ha propiciado una de las situaciones más complejas de la Cataluña reciente: la formación de un gobierno estable depende de una izquierda (Izquierda Republicana de Cataluña) que rechaza frontalmente la política de recortes del presidente de la Generalitat.

Todo ello, unido a la desconfianza que genera la galopante corrupción y las excesivas subvenciones a partidos políticos, sindicatos y patronal hacen que nuestra democracia, y por tanto la idea de España, se tambalee. ¿Podrá España ocupar el lugar que le corresponde entre las primeras democracias mundiales? ¿Seremos capaces de emprender las reformas necesarias? ¿Sobrevivirá España al desafío secesionista?

martes, 21 de agosto de 2012

Sánchez Gordillo, aberración política


La primera vez que escuché a Sánchez Gordillo fue en una entrevista concedida a Jordi Évole, tácito admirador, en la cual explicaba las facilidades para conseguir vivienda y trabajo en Marinaleda. El alcalde andaluz era un tanto peculiar, ambientando su despacho una bandera de la fracasada II República y un cuadro de un personaje ajeno al sistema legal e institucional español, un personaje de dudosa admiración: el Ché Guevara.

Un punto clave en el armonioso funcionamiento del pueblo era la forma en que se invertían los ingresos del ayuntamiento, organizando una batida las autoridades para conocer la opinión de los vecinos. No obstante, la parafernalia vinculada al Sindicato Andaluz de Trabajadores y las cuantiosas subvenciones recibidas por la Junta de Andalucía son los factores que han permitido el "éxito" local de su democracia asamblearia.

En otro plano, como nacionalista comprometido a luchar por “esa nación sin soberanía llamada Andalucía”, el alcalde de Marinaleda niega el trabajo y la vivienda a quien no sea del pueblo. Por ello surgen algunos interrogantes: ¿Cómo puede compaginar comunismo y nacionalismo? ¿Podríamos concluir que ambas ideologías comparten cierta incoherencia? ¿Podríamos llegar a pensar que tienen algo en común? ¿O simplemente Sánchez Gordillo es un farsante sin principios?

Este señor proclama el fracaso del capitalismo y promociona su destrucción, mientras defiende un sistema trasnochado cuyo fracaso e intentos por ocultarlo son evidentes en la URSS, Cuba o Corea del Norte. Gordillo ignora la imposibilidad de sustituir un sistema que, con evidentes fallos, reporta más riqueza y bienestar que cualquier otro que se haya inventado. Siguiendo la línea ideológica de Willy Toledo, se posiciona junto a los estados totalitarios que aplastan cualquier atisbo de discrepancia política, defendiendo consecuentemente los regímenes cubano y norcoreano.

El asalto a un supermercado junto a sus amigos sindicalistas “captasubvenciones”, hizo que su nombre saltara a la palestra por segunda vez. A pesar que los alimentos fueron repartidos entre familias necesitadas, el acto constituye un delito injustificable y una falta de responsabilidad política. Muchas familias se encuentran en circunstancias pésimas pero se niegan a robar, encontrando refugio en comedores sociales, organizaciones benéficas y la Iglesia. Por lo tanto, resulta evidente que la sociedad española no necesita un falso Robin Hood. 

El asalto al Mercadona, empresa creadora de empleo durante la crisis, constituyó un acto cobarde, siendo muy fácil para la tropa sindicalista empujar y amedrentar a las humildes cajeras, quienes únicamente defendían sus puestos de trabajo y el sustento de sus familias. Los vídeos que circulan por la red muestran la deleznable forma en que los asaltantes arramplaron con los carros, ante el estado de nerviosismo y ansiedad de las trabajadoras del supermercado.


Siguiendo la crítica realizada por Toni Cantó, me asaltan algunas dudas: ¿Por qué Sánchez Gordillo no atraca un banco? ¿Por qué el alcalde comunista no tiene la valentía de asaltar un furgón blindado? ¿Son los humildes trabajadores de Mercadona sus enemigos? ¿Quién puede asegurar que el próximo asalto no lo sufra un humilde tendero? ¿No se da cuenta Sánchez Gordillo que actúa contra los que torpemente pretende defender? 

La actitud del alcalde andaluz supone un insulto a la democracia, no sólo por la cobardía de asaltar un supermercado que dispensa buen trato a sus empleados, sino también por ser un distinguido proetarra. Aquí se puede apreciar la carencia de seriedad democrática y los disparatados proyectos políticos del señor Gordillo; por todo ello, la justicia debe actuar e impedir comportamientos de esta clase.

Como conclusión final, el objetivo del falso justiciero comunista es crear un ambiente similar al intento de revolución asturiana de 1934. Siguiendo la estela de la izquierda irracional de aquella época, el alcalde de Marinaleda no descansará hasta tumbar a un gobierno legítimamente constituido.

lunes, 6 de agosto de 2012

The autonomies decadence


Remembering Adolfo Suarez´s sentence: “Spanish transition was an exemplar for the rest of the world”; a country which recent history had been convulsed carried out the reconciliation. The Transition and 1978 Constitution were great achievements due to it gathered the diverse political interests that existed in Spain during those years. The political “harakiri” from pro-Franco Right empower the arrival of Democracy; in addition, the leaderships of personalities such as Adolfo Suarez or the king Juan Carlos were crucial. Everything happened in a moment which Spanish society was claiming “liberty” and the political oposition was increasing their support.

However, thirty years later, the current Constitution and self-government right have not usefulness. That´s why excesses of autonomic model against the national union and the corrected democratic function shouldn´t be permitted, specially in a moment that economical and decadent situation press-gang to adopt strong measures in order to recover the confidence of global markets.

The Autonomic Comunities have become placement agencies, wastes, duplicities, debt and particular toys of parties; not being close to citizens, otherwise the failure prototype. As a result of that we can talk about the ominous valencian administration, the autonomic andalusian cesspit and the increasingly nacionalist Catalonia, Canaries and Basque Country due to the cavernarian nacionalist parties that govern these regions.

The last episode of autonomic excess took place at the Council of Economical and Fiscal Policy, where catalan delegation defied the minister and andalusians backed away from negotiation table. Antonio Griñán justified the put-down saying debt limit, the prohibition of spend more money that you have, is an attack against Andalusia and the equality of all the Spaniards. In addition, for the president of regional government, the application of the limit supposes a great hit for andalusian public sanitation and education.

Where lives Mr Griñán? Does he know a bigger money spending doesn´t mean better results? Does he know Andalusia is the most investor in education and its results are the poorest? Is he concerned about the chimera of the expression “equality among Spaniards, wherever they live”? Does not understand it´s impossible the equality meanwhile legal and judicial differences exist? How is possible the regional president claims in order to get the equality meanwhile his populist behavoir the only thing that provokes is the division of Spain in mud battles?

The behavoir of Catalan nacionalism is on top, discovering its hypocrisy and double-action. Increasingly citizens are concerned about the absense of moral rules that affects nacionalist politicians; they are poisoning young people with their derivative paraphernalia. They teach from their decadent administrations the hate against Spain, and promote an ideological thinking which origin is the economical insterests of Catalan bourgeoisie dedicated to the textile industry during the last third of XIX century.

The false political dignity also characterizes nationalists; it means, meanwhile they are claiming for a self-Chancellor of the Exchequer, they will receive the rescue in order to avoid the suspension of payments. Either the cowar and impolite act of stand the minister up has been correct; at the same time, nationalists disregard is not convenient to bite the hand that will feed and help them.

The unsustainable State of Autonomies, so called “coffee for everyone”, will fall due to its self-weight and instability. According that, the Government should have the duty to demand political conditions, such as the comeback of competencies in education and sanitation. Finally, it could be the first step to get an equaler and more centralised Spain.

jueves, 2 de agosto de 2012

La decadencia autonómica


Como célebremente dijo Adolfo Suárez: "la transición española fue un ejemplo para el resto del mundo"; un país cuya historia reciente había sido convulsa, sellaba completamente su reconciliación. La Transición y la Constitución de 1978 fueron una gran obra de ingeniería, ensamblando los diferentes intereses del bloque de corrientes políticas existentes en la España del momento. El harakiri político de la derecha franquista permitió la llegada de la democracia, junto al liderazgo ejercido por personajes como Adolfo Suárez o el rey Juan Carlos, en un momento en el que la sociedad española clamaba libertad y la oposición política ganaba cada vez más adeptos.

No obstante, treinta años más tarde la Constitución de 1978 y el derecho a la autonomía han dejado de tener validez. Los excesos del modelo autonómico contra la identidad nacional y el sano funcionamiento democrático no deben continuar, sobre todo en un momento en el que la situación económica y decadente del país exige políticas firmes que permitan a España un respiro de los mercados.

Las Comunidades Autónomas se han convertido en agencias de colocación, derroche, duplicidades, endeudamiento y patios particulares de los partidos políticos, no siendo un modelo de acercamiento al ciudadano, sino el prototipo de fracaso por excelencia. Muestras de ello lo deja la nefasta administración valenciana, el pozo sin fondo autonómico andaluz y las cada vez más nacionalistas Cataluña, Canarias y País Vasco, gracias a los cavernarios partidos nacionalistas que las gobiernan.

El último capítulo del exceso autonómico tuvo lugar en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde la delegación catalana plantó al ministro y los andaluces abandonaron la mesa de negociaciones. Antonio Griñán justificó el desaire argumentando que la fijación del límite de endeudamiento, es decir, la prohibición de gastar más dinero del que se tiene, supone un ataque a Andalucía y rompe la igualdad de todos los españoles. Además, para el presidente de la Junta, la puesta en marcha del límite supondrá un duro golpe a la educación y sanidad pública andaluza.

¿En qué planeta vive el señor Griñán? ¿No se da cuenta que mayor gasto no implica mejor resultado? ¿Acaso no sabe que Andalucía es la comunidad que más gasta en Educación y la que peor resultado obtiene? ¿Acaso es tan populista que no se da cuenta que la igualdad entre españoles, vivan donde vivan, es una quimera? ¿No entiende que mientras sigan existiendo privilegios fiscales o diferencias legales y jurídicas será imposible la igualdad entre españoles? ¿Cómo puede reivindicar igualdad entre compatriotas mientras su actitud caciquil lo único que consigue es dividir a la nación en luchas fangosas?

El caso de los nacionalistas catalanes se lleva la palma, quedando al descubierto la hipocresía y doble rasero con el que desarrollan su actividad política. Cada vez más ciudadanos se dan cuenta que los nacionalistas no tienen principios, envenenan la juventud con la parafernalia nacionalista carente de raciocinio, inculcan desde sus decadentes administraciones el odio a España y promocionan una corriente ideológica cuyo origen reside en los intereses pueblerinos de cierta burguesía catalana textil durante el último tercio del s.XIX.

La falsa dignidad política también caracteriza a los nacionalistas; es decir, mientras reivindican una Hacienda propia, se acogen al fondo estatal de ayuda para evitar la suspensión de pagos. Tampoco dice mucho de ellos el acto cobarde y maleducado de dejar plantado al ministro, ignorando la inconveniencia de morder la mano que los salvará de ahogarse en sus propias deudas.

El insostenible Estado de las Autonomías, el llamado “café para todos”, caerá por su propio peso e inviabilidad. Para acelerar ese proceso, el Gobierno debe tener las agallas de exigir contraprestaciones políticas a cambio del rescate autonómico. Un buen ejemplo sería la devolución de competencias como la sanidad o la educación, siendo los primeros pasos para la restitución de un Estado centralizado e igualitario para los españoles.

sábado, 28 de julio de 2012

El fracaso de la Unión Europea, el Euro y los recortes


España se halla bajo la atenta mirada de los mercados internacionales, recibiendo un golpe tras otro, con la prima de riesgo batiendo récords y el IBEX en caída libre. Ante este panorama el Gobierno sigue la hoja de ruta “recomendada” por Bruselas, basada en fuertes ajustes económicos de ahorro, control del déficit y recorte de gastos.

Sin embargo, las medidas no han servido para relajar la presión sobre España, concluyendo que existe un problema más grave de fondo: el fracaso de la Unión Europea y el Euro. Como consecuencia, no sólo la sombra del rescate se cierne sobre España, sino también sobre Italia, cuya prima de riesgo superó recientemente la barrera de los 500 puntos. La crisis en su conjunto ha supuesto un fracaso europeo, complementado con las ruinosas legislaturas de Zapatero y Berlusconi, entre otros. 

Pretendíamos construir la casa por el tejado y ahora pagamos las consecuencias de nuestros errores, siendo imposible una verdadera unión sin la unificación bancaria y fiscal. Asociado a ello, Europa no se recuperará hasta que no aplique una política exterior verdaderamente común y tampoco mientras siga dependiendo de las tres agencias de calificación americanas.

Mientras la Unión Europea siga siendo una estructura sin una base común y solida, será imposible recobrar la confianza de los mercados; tampoco mientras el BCE evite comprar deuda soberana y permita el ahogamiento de los países por la financiación. Sin embargo, a pesar del panorama, la Unión puede sobrevivir a esta crisis, sirviendo de ejemplo las palabras de Draghi, cuya consecuencia inmediata fue el notable descenso de la prima de riesgo y la mayor subida de la bolsa en dos años.

El proyecto europeo es ilusionante, un reto que dejar a las generaciones venideras: países que hasta hace menos de un siglo luchaban en encarnizadas guerras intentan llegar a una meta común. Pero ese sueño se cumplirá cuando se refunde la Unión Europea desde su base; es el único camino para evitar la decadencia absoluta del continente.

Por todo ello, Rajoy debe centrar sus esfuerzos en combatir el desempleo y abandonar temporalmente su política de austeridad y recortes, porque de nada servirán hasta que no se recupere la confianza de los mercados. El Gobierno debe tomar las riendas y luchar por un papel predominante de España en Europa,  reformar la Unión y emprender reformas que realmente aporten confianza.

Dichas reformas no consisten en recortar servicios sociales como la educación y la sanidad, sino reformar el Estado y la política española: eliminar diputaciones, unificar ayuntamientos, acabar con las autonomías y el Senado, reducir privilegios políticos, prohibir la entrada de cómplices etarras en el desarrollo institucional, eliminar subvenciones a patronal, sindicatos, partidos políticos y demás sanguijuelas, privatizar televisiones públicas, penalizar severamente a los implicados en fraude, aplicar verdadera transparencia en los ingresos de los partidos políticos, reformar la ley electoral e instaurar una verdadera separación judicial.

Estas medidas, inevitablemente, deben ir acompañadas de una subida de impuestos ya que el problema es macroeconómico, pero sin duda alguna aportarán más confianza y crédito que los temidos recortes.




martes, 3 de julio de 2012

Las pruebas ignoradas y la injusticia española


Son cinco las conexiones directas que la Abogacía del Estado ha demostrado entre Sortu y la banda terrorista ETA; en primer lugar la conversación mantenida en prisión entre José María Compains, promotor de Sortu, y su hijo Eneko, miembro del aparato militar de la organización. En dicha conversación, se identifica a Batasuna con Sortu y se jactan de tener donde querían al Estado español.

En segundo lugar, unos documentos intervenidos al líder etarra Ibon Fernández Iradi; donde aparece el nombre de Sonia Respaldiza Bombín. La miembro del grupo promotor de Sortu barajaba la posibilidad de integrarse en un comando armado del grupo de asesinos etarras. Por tanto, es clara la radicalización de la individua que falsamente rechaza el uso de la violencia para solucionar el conflicto vasco.

En tercer lugar, la presencia de fieles colaboradores del entramado etarra, los abogados Iñaki Goyoaga y Arantza Zulueta, en el acto de presentación de Sortu, muestra la estrecha relación entre ETA y la recién legalizada formación abertzale. Además, dichos personajes se encuentran en libertad bajo fianza acusados de pertenecer a Halboka, estructura controladora del colectivo de presos, creada para transmitir consignas y evitar disidencias.

En cuarto lugar, José Javier Artola, otro de los promotores de Sortu, es titular de una cuenta bancaria en Caja Laboral Popular, utilizada para ayudar a presos de la banda terrorista. Tampoco se deben olvidar las aportaciones económicas a los procesados Xabier Alegría, Patxi Xabier Arregi Iparragirre, Olatz Altuna y Mikel Iruskieta; cuya relación con grupos partidarios de la lucha armada (KAS y la Fundación Joxemi Zumalabe) está demostrada.

En quinto lugar, los individuos que registraron los estatutos de Sortu en Madrid se desplazaron en vehículos alquilados por dos individuos relacionados con el entorno de la banda armada, estando uno de ellos condenado por delito continuado de terrorismo y procesado actualmente por integración en organización terrorista.

¿Cómo es posible que con todas estas pruebas el Tribunal Constitucional legalice Sortu? ¿Se mueve únicamente el tribunal en base a intereses partidistas? ¿Dónde queda la coherencia? ¿Existe realmente separación de poderes en el Estado español? ¿Como puede ser que el Tribunal Supremo, basándose en pruebas aportadas por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, haya sido ignorado?

Por otra parte, el PSOE considera un paso positivo en la normalización política del País Vasco la legalización de una chusma proetarra, mientras el Partido Popular pone en práctica la Vía Nanclares, que en su momento tanto criticó. Todo ello, añadido al falso fin de ETA y la inacabada supresión de sus fuentes de financiación, resulta bochornoso para las víctimas de la violencia etarra y para todo aquel amante del Estado de derecho.

Es un error permitir la entrada en el Congreso de individuos incapaces de asistir a un acto conmemorativo en honor a las víctimas de la violencia o que rechacen aplaudir la detención de un extorsionador etarra. Es una vergüenza permitir la participación en la vida política de un personaje como Mikel Errekondo, quien consideró injusta la captura de los cobardes asesinos etarras en Reino Unido y Francia durante la semana pasada.

Como conclusión, es inaceptable la participación en el juego democrático de aquellos que pretenden destruir el sistema desde dentro, que falsamente rechazan la violencia para conseguir sus propósitos políticos y cuyo posicionamiento contra los que usan el terror es ambiguo. Mientras sigamos permitiendo esto, España está condenada a ser una democracia de segundo orden y cuya supervivencia es incierta.




viernes, 29 de junio de 2012

Crítica a panfleto socialista, tercera parte.


Los indicadores económicos, de desarrollo y de calidad de vida muestran que países definidos por el autor como de “izquierdas” (Cuba, Venezuela y Bolivia), se encuentran por detrás de Argentina, Brasil y México; aunque es importante aclarar que el gobierno argentino ha puesto en marcha políticas populistas, siendo un gran ejemplo la nacionalización de YPF Repsol, cuya consecuencia será el descenso de la inversión extranjera y por ende, un posible estancamiento económico.

Según datos aportados por The Heritage Foundation, en colaboración con el Wall Street Journal, la libertad económica está reprimida en esos países de “izquierdas”, con una puntuación inferior al 49,9; mientras países con economías moderadamente libres como Chile o Uruguay superan el 60,0. 

Es evidente que los países latinoamericanos emergentes crecen en base al sistema capitalista, siguiendo las líneas de inversión extranjera, potenciación de la industria y liberalización económica. Además, los PIB per cápita más elevados de América Latina pertenecen a México, Argentina y Chile; encontrándose por encima de países como Venezuela, donde se registró en 2010 la mayor inflación anual por quinto año consecutivo, siendo junto con Haití las dos únicas regiones latinoamericanas en recesión económica durante el año 2010.

Con respecto a sus competidoras capitalistas, la renta per cápita venezolana ha caído en picado desde la década de los 80; al mismo tiempo, Chile crecía a un ritmo vertiginoso y Colombia se aproximaba cada vez más a la media aportada por Venezuela.

No se debe cerrar este punto sin nombrar la segunda potencia económica mundial: China, que ha logrado un desarrollo económico espectacular al poner en práctica un capitalismo despiadado y salvaje. No obstante, esa creación de riqueza no conlleva un aumento del desarrollo humano; y es que China es una potencia híbrida, combinando un sistema económico capitalista con un régimen político comunista. Todo ello se traduce en un nivel de miseria poblacional considerable.

Finalmente, tras acabar con el comentario sobre política económica, el autor sugiere que “una persona que tiene bien clara su ideología de izquierdas, lee los programas electorales de su partido o cualquier otro de izquierda real (aunque previamente, sepa cuales son), y desde luego jamás votará a un partido de derechas”. No obstante, leer los programas electorales de los partidos políticos es algo que hace cualquier persona consciente de la responsabilidad del voto, independientemente de la ideología que defienda.

Por lo tanto, planteo una serie de preguntas al autor: ¿Cuántas personas se hacen llamar de “izquierdas” y ni tan siquiera saben lo que significa? ¿Cuántos progresistas se han leído los programas políticos de los partidos que votan? ¿No será que eso de no leer los programas electorales es un mal general que se eleva por encima de ideologías?

Es muy típico de los extremismos coartar la libertad del individuo, por tanto: ¿Por qué la persona de izquierdas debe estar atado a no votar a un partido de derechas? ¿Acaso la persona de izquierdas no es libre de votar a quien quiera? ¿Por qué el autor la circunscribe a votar únicamente partidos de izquierdas? ¿No será que el autor comparte rasgos con la izquierda irracional?

Finalmente, el autor del panfleto que yo he criticado, ha censurado en su página web lo expuesto en el Blog de Santacrucero, demostrando su incoherencia y actitud totalitaria. Ser demócrata significa predicar con el ejemplo y respetar las opiniones de los demás, combatiéndolas mediante argumentos, nunca con la censura.




sábado, 23 de junio de 2012

Crítica a panfleto socialista, segunda parte.


Posteriormente, el autor nombra ciertos conceptos fundamentales asociados al planteamiento de izquierdas: “separación plena entre el Estado y cualquier confesión religiosa o monárquica”, “lucha por la igualdad entre residentes, foráneos y no creencia en las fronteras”, “la repatriación supone un insulto a la democracia y los derechos civiles”; y “un contrato de trabajo no puede negociarse íntegramente por empresario y trabajador; hay que garantizar un empleo y el cumplimiento de los derechos de los trabajadores por el que el empresario no pueda despedir y hacer lo que quiera cuando quiera con los empleados”.

En primer plano, el autor olvida consciente o inconscientemente la separación entre el Estado y otros tipos de confesión; es decir, no sólo religiosas o monárquicas, sino también militares y sindicales, siendo muy poco nítida la separación entre estas últimas y el anterior Gobierno. En segundo término, es injusto que un foráneo tenga los mismos derechos sociales que cualquier residente que haya cotizado y pagado sus impuestos religiosamente. Eso no impide sensibilizarse con la situación de los inmigrantes, pero debemos ser más sensibles con aquellos que más contribuyen al mantenimiento del Estado de bienestar.

En un mismo sentido, la repatriación no supone un insulto a la democracia, simplemente es la consecuencia lógica del incumplimiento de leyes que van encaminadas al desarrollo de una inmigración controlada y responsable.

La relación entre trabajador y empresario merece una crítica más amplia y mejor argumentada; para empezar, en España existe una visión muy negativa de lo que supone ser empresario. Es decir, muchos opinan que seguimos en el s.XIX con respecto a materia laboral, apoyando sus teorías en la última Reforma Laboral, que según ellos aumenta el poder del empresario explotador y cuyo único beneficiado es la élite empresarial.

Con ello, la izquierda irracional pretende situar en un mismo plano a las grandes empresas, las PYMES y los autónomos; ignorando o tal vez queriendo ignorar que los principales beneficiados de la reforma laboral son los dos últimos, que suponen el 95% del tejido productivo nacional. Los detractores se apoyan en el abaratamiento del despido, sin embargo ignoran que la reforma consta de 13 puntos más; y que realmente nuestra tasa de desempleo no está relacionada con nuestra legislación laboral.

Quiero decir con ello que con una legislación laboral mucho más estricta, España no ha podido evitar una tasa de desempleo superior al 24%; mientras que otros países europeos como Austria, con un marco laboral mucho más flexible, tienen una tasa de desempleo inferior al 8%.

Además, cada empresa es un ecosistema en sí mismo, no pudiendo en muchas ocasiones cumplir con los convenios sectoriales; por lo que a veces al empresario no le queda más remedio que la negociación directa con los trabajadores, especialmente cuando la empresa se encuentra al borde de la quiebra.

Por otra parte, el autor del artículo pierde totalmente el contacto con la realidad cuando pone como ejemplo a seguir algunos países de América Latina, donde “tienen gobiernos de izquierda por las políticas que están llevando a cabo”; posteriormente, el autor acusa a los medios de comunicación occidentales de “manipular” la información para que las políticas de Hugo Chávez parezcan populistas e incluso dictatoriales.

En primer lugar, la presidencia de Hugo Chávez entra en conflicto con el primer punto del programa que debe tener cualquier formación de izquierdas, y es que el mandatario venezolano no deja de ser un militar. Por lo tanto, ¿Dónde queda esa esa separación plena entre el Estado y cualquier otro tipo de formación? ¿Realmente distorsionan la realidad los medios de comunicación occidentales? ¿No se acuerda el autor de las nacionalizaciones a las que ha sometido Chávez a algunas cadenas televisivas venezolanas?

martes, 19 de junio de 2012

Crítica a panfleto socialista, primera parte


Este artículo nace como reacción a un panfleto donde se explicaba que ciertos partidos políticos no eran de izquierdas por el simple hecho de tomar ciertas medidas progresistas en un momento concreto del tiempo. A raíz de esta introducción, el artículo exponía las bases sobre las que debería actuar una auténtica formación de izquierdas. Dichos argumentos son los que he tratado de contraponer y desmontar.

En primer lugar, el artículo socialista afirma que términos como “igualdad” o “derechos sociales” van asociados exclusivamente a la izquierda, cosa que no se sostiene bajo ningún concepto. La igualdad y los derechos sociales van unidos a cualquier formación política regida bajo un marco constitucional regulador del Estado de derecho. A su forma, la derecha trabaja para conseguir la igualdad y bajo ningún concepto es detractora de los derechos sociales alcanzados con mucho esfuerzo desde finales del s.XIX y todo el s.XX.

Por otra parte, la ideología progresista, como señalaba el artículo, es la actitud que toma el individuo contra el sistema establecido; es decir, el capitalismo. No obstante, me pregunto a qué clase de sistema quieren llegar esas personas que luchan contra el sistema establecido, me gustaría saber cómo pretenden alcanzar semejante paradigma igualitario. Me pregunto si están dispuestos a desprenderse de sus i-Phone, Blackberrys, ordenadores, i-Pods y todos aquellos artículos nacidos del capitalismo.

La experiencia está de mi parte, y es que la puesta en práctica del proceso gracias al cual se llega al socialismo no ha reportado beneficios a los países que lo han intentado. El ejemplo más representativo del fracaso socialista es la extinta URSS; donde tras la caída del muro de Berlín se pudo apreciar que el desarrollo del individuo era inexistente y donde la pretendida “igualdad” no era más que una quimera.

La ideología marxista se basa en fundamentos respetables, pero imposibles de lograr dado el propio carácter egoísta del Ser humano. Marx habla de conceptos que tienen sentido si nos remontamos al contexto social del s.XIX, existiendo una fuerte diferencia de clases y una evidente explotación sobre el proletariado. No obstante, en la sociedad actual prácticamente no tiene sentido la propugnación de la “lucha de clases” o “dictadura del proletariado”; aunque sí tiene sentido la responsabilidad en el reparto de las culpas por la crisis económica o el enjuiciamiento de los malos gestores; así como el establecimiento de una España igualitaria en derechos.

Por otra parte, en clara alusión al PSOE, el autor critica que no se puede hablar de partido de izquierdas por el simple hecho de crear una ley de igualdad, una ley de dependencia y una ley de memoria histórica. Resulta ineludible hablar de estas leyes, generadoras de una fuerte polémica; es decir, la primera regula numerosos aspectos de la vida social y decisiones que hasta el momento eran libres, estableciéndose una dicotomía entre una supuesta problemática social y una herramienta de control gubernamental; y la segunda ha supuesto un rotundo fracaso organizativo y económico.

La tercera y más discutida, la Ley de Memoria Histórica, ha vuelto a poner sobre la mesa una problemática resuelta desde la transición democrática comenzada con la muerte de Franco en 1975. Dicha ley ha supuesto la institucionalización de la tradicional división de las dos Españas y la falta de visión en el proyecto común. La consecuencia es el anclamiento de España en el pasado, en un momento en el que la unidad de la nación es imprescindible para hacer frente a los retos del futuro.

sábado, 19 de mayo de 2012

Occidente y el Integrismo islámico


Este artículo nace a colación de un comentario de texto, donde el autor argumentaba que el burka llevado por la mujer musulmana guarda cierto paralelismo con la esclavitud de la mujer occidental con respecto a la talla 38.

Sin embargo, el autor está completamente equivocado al situar ambos conceptos en un mismo plano. Mientras la mujer occidental decide estar sujeta a la moda, teniendo la última palabra a la hora de vestir una prenda; la mujer musulmana no tiene elección, inculcando desde todas las instituciones político-religiosas de sus países la imposición del burka.

En Europa llevar minifalda es una elección, mientras que llevar el velo en el mundo árabe es una obligación que se remonta a épocas antiquísimas. Por lo tanto, la mujer acaba aceptando y normalizando esa mentalidad medieval.

Occidente no se ha embarcado en una lucha contra el musulmán, sino contra el Islamismo radical representado en la sharia; siendo ésta incompatible con los derechos e igualdad de los países democráticos. Acorde a lo explicado anteriormente, Francia ha endurecido las penas contra todo aquello que represente la sumisión de la Mujer y que atente contra los valores de la Democracia; ejemplo de ello nos lo da la prohibición del velo integral en todos los espacios públicos.

Como reacción a lo explicado anteriormente, muchos alegan que prohibiciones de este tipo son hipócritas, careciendo de coherencia con respecto a la libertad de pensamiento, conciencia y culto. Sin embargo, olvidan que medidas como la adoptada por el gobierno francés están completamente justificadas, perteneciendo a diversos mecanismos que Occidente tiene para defenderse contra una radical ola de integrismo islámico, tal vez fruto de una errónea política exterior.

La prohibición del burka integral en Francia responde más bien a una cuestión de civismo público; y es que Francia, como república laica, no permite manifestaciones religiosas de ningún tipo en sus espacios públicos. No obstante, los que critican esta prohibición olvidan que los individuos extranjeros en estos países musulmanes deben acatar y cumplir a rajatabla las costumbres locales; por lo que Europa está completamente legitimada al tomar decisiones de este tipo.

Por si no fuera suficiente lo planteado anteriormente, ciertas preguntas despejan todas las dudas: ¿Acaso los mandatarios europeos no entran descalzos en las mezquitas o con una especie de velo en el caso de las mujeres? ¿Está deslegitimada por lo tanto la prohibición de llevar burka en suelo francés? ¿Hasta qué punto la flexibilidad anterior permitió llevar a cabo en territorio europeo prácticas medievales como la ablación, matrimonios forzados o incluso apología del terrorismo?

A colación de los asesinatos de Toulose, el gobierno francés ha planteado aplicar ciertas medidas restrictivas contra páginas web simpatizantes del terrorismo islámico, pudiendo ser detenidos los visitantes de dichos portales. Estas propuestas han sido calificadas por buena parte de la opinión pública como “cortinas de humo” e injustas avivadoras de la desconfianza contra el musulmán.

Es obvio que no todos los musulmanes son radicales, aunque es necesario que Europa se blinde contra un peligro cuya existencia muchos niegan: el fanatismo religioso y el Integrismo, en cualquiera de sus vertientes. Las medidas necesarias para conseguirlo pasan por replantear el papel de las democracias occidentales en el mundo árabe, el mayor control de las fronteras, la mayor efectividad de los servicios de inteligencia, la cooperación internacional y la expulsión de todo extranjero o nativo que atente contra los valores de la Democracia.

En el caso particular de España, el fanatismo islámico reivindica el retorno de Al-Andalus. Cualquiera que esté informado conoce y valora las innovaciones técnicas que dejaron los musulmanes en España durante sus ocho siglos de ocupación; no obstante, el pensador crítico nunca negará que el Islam quedó anclado en el medievo; y que los países regidos por la palabra de Mahoma realizan prácticas tan abominables como la lapidación.

Por otra parte, todo es papel mojado cuando hablamos en un plano estrictamente económico. Es decir, las élite política occidental es partidaria de poner fin a las prácticas de la Sharia y defiende a ultranza los derechos de la Mujer; sin embargo, olvidan estos planteamientos cuando firman acuerdos comerciales con países árabes.

Por lo tanto, inherente a la protección de la sociedad occidental, es necesaria la ruptura de la dependencia energética con aquellos países que vulneran los derechos de la Mujer y acogen en su territorio células terroristas cuyo único fin es eliminar al infiel.

Como conclusión final, es fundamental erradicar cualquier atisbo de fanatismo religioso o político de las instituciones, contribuyendo con ello al pleno desarrollo del individuo en la sociedad democrática. También se hace necesario la implantación de reglas que eviten alcanzar el poder político a cualquier clase de radicalismo; es decir, que la propia democracia no sea usada como herramienta para conseguir su propia destrucción.