domingo, 22 de abril de 2012

La populista decisión de Cristina Fernández Kirchner


Hace un par de días, la presidenta argentina Cristina Fernández anunció la expropiación de la petrolera Repsol. El proyecto supone la expropiación del 51% de las acciones de YPF que están en manos de la empresa española; y que pasarán a propiedad del Estado. El 49% restante pertenecerá a las provincias argentinas productoras de petróleo.

Como argumento para realizar la expropiación, la presidenta argentina ha defendido el interés público de los hidrocarburos; alegando además un incumplimiento de la ley por parte de la multinacional española, ya que supuestamente las inversiones en YPF habían caído estrepitosamente. Kirchner mantiene que las empresas ubicadas en el territorio nacional son argentinas, a pesar de que sus accionistas sean extranjeros.

La decisión del Gobierno argentino es respetable, pero completamente condenable para quien tenga sentido común y conozca la trayectoria de Repsol con respecto a YPF; siendo ésta una empresa pública privatizada en 1999, como consecuencia del programa de reestructuración económica realizado por el gobierno de Carlos Menem. Al cabo de los años, YPF pasó de ser una empresa ruinosa a convertirse en la poseedora del 32% de la producción de hidrocarburos.

Repsol reflotó YPF mediante la inversión y la modernización tecnológica, convirtiéndola en una empresa competitiva. Ahora que la empresa de origen argentino es solvente y genera riqueza, los líderes políticos han decidido que vuelva a manos estatales.

Esta maniobra populista recuerda la llevada a cabo hace 30 años: la ocupación de las Malvinas. Alentando al patriotismo se hizo olvidar a la opinión pública cuáles eran los verdaderos problemas del país, que ya no pasaban por la economía o el fin del régimen militar; sino por la lucha contra el imperialismo británico.

Esta vez, el argumento populista que se ha utilizado es la soberanía de los hidrocarburos argentinos. Puede que este argumento convenza a parte de la opinión pública argentina pero no a la comunidad internacional. No sólo han condenado la expropiación los países occidentales con intereses económicos en la zona, sino también la mayoría de países latinoamericanos.

México, Chile y Colombia han condenado la expropiación y dado su apoyo a España; mientras que Venezuela, Bolivia y Nicaragua han ratificado su apoyo a la líder argentina. Aquí se puede apreciar la división entre quienes respetan la propiedad privada y las inversiones como medio para favorecer el crecimiento económico; y los que se perpetúan en el cargo con la excusa de defender los intereses nacionales.

La más afectada será Argentina, ya que la decisión sólo provocará la fuga de capital extranjero y la inversión, que son vías para crecer y generar riqueza. Por lo tanto, pocas empresas invertirán en territorio argentino si no tienen garantías jurídicas y legales de que no serán expropiadas injustamente.

Sin embargo, parte de la opinión pública española aboga por inhibirse del asunto, alegando que ningún ciudadano español se beneficia de las actividades de la petrolera y por tanto, no habría diferencia si todas las inversiones españolas en el extranjero son expropiadas, ya que sus beneficios son para unos pocos.

Seguramente los defensores de esta teoría desconocen los criterios que se manejan para calificar la posición internacional de un país: la presencia de multinacionales en el territorio nacional y la existencia de las propias en otros países; el comercio exterior de mercancías y servicios; y la presencia de capital extranjero gracias a las compañías y la banca; sin olvidar el grado de liberalización de la economía.

Por lo tanto, cualquier vulneración de lo anteriormente expuesto supone un ataque contra los intereses españoles pero, en especial, supone un agravio a los intereses de la nación argentina; cuyo Estado guarda cada vez más paralelismos con la Venezuela chavista.


lunes, 16 de abril de 2012

El futuro de la Monarquía


El accidente del Rey ha sido el último de una serie de sucesos que parecen desde hace tiempo tener como objetivo el desprestigio de la Familia Real y la llegada de un sistema nuevo. La imputación de Urdangarín parecía ser el último de estos desafortunados incidentes pero no ha sido así; el accidente de Froilán por la negligencia de sus padres y el accidente del Rey mientras estaba de cacería en Botsuana han agravado y acentuado el debate sobre el papel de la institución.

La mayoría de los medios de comunicación han centrado el tema en la salud del monarca, restando importancia a que fuera a cazar animales protegidos o el gasto de 30.000€ que supone matar un elefante. Todo ello mientras España atraviesa una de las peores épocas económicas de su Historia; y donde parece que la desconfianza de los mercados sigue en aumento.

El acto del rey ha sido una incoherencia de sus actos sobre sus palabras; es decir, mientras afirma que el paro juvenil le quita el sueño, saca tiempo de su “apretada” agenda para dedicarse a semejante actividad de ocio como puede ser la caza; es respetable pero injustificable matar animales por simple diversión. Tampoco da buena imagen que la reina Sofía haya sido incapaz de visitar a su marido durante tres días; no obstante, ese debate corresponde a la telebasura, por lo que no le daremos mayor importancia.

No he escrito el artículo para centrarme en la cacería, que me parece un acto fuera de cualquier civismo; sino para analizar el papel de nuestro monarca y la actitud que debe tener el jefe de Estado de una monarquía parlamentaria.

El debate que se plantea va ganando fuerza; y es que cada vez más gente pide un referéndum para elegir entre monarquía o la constitución de una república. Inherente a esto, deberíamos preguntarnos si la instauración de la República mejoraría la situación del país, plantearnos si realmente compensaría el gasto que supone una monarquía; o si sería sano que el jefe de Estado pertenezca a un partido político. España no destaca por su unidad; cada uno lucha por sus intereses, por lo que sería injusto que la máxima institución representativa del Estado lo fuera para la mitad de los españoles.

El jefe de Estado debe ser símbolo de la unidad de los españoles, pero sobre todo debe corresponder las palabras con sus actos, cosa que el actual monarca parece haber olvidado. Juan Carlos de Borbón desempeñó un papel muy importante para traer la democracia a una España que llevaba un siglo entero de inestabilidad; no obstante, no se puede vivir de las rentas eternamente. Puede que haya llegado el momento de plantear el fin de ciclo de la monarquía en España.

De lo expuesto anteriormente, en su defecto, cabe que el rey ceda su puesto al Príncipe de Asturias. Puede que su obstinación en morir en el cargo sea inherente a la vitalicia condición de la Monarquía, o tal vez sea un intento por consolidar en el tiempo un sistema que hace agua por momentos. El único paso para la posible salvación de la Monarquía en nuestro país pasa por el nombramiento como rey de España a Felipe de Borbón; mientras permanezca su padre en la jefatura del Estado, la decadencia del sistema está garantizada.

Ser jefe de Estado supone responsabilidad y sensibilidad con respecto a la situación de la nación; extendiéndose este planteamiento a las demás instituciones gubernamentales, en especial a la casta política. Los dirigentes deben estar al servicio de España y no vinculados a intereses superfluos que contradigan los objetivos a los que aspira toda nación: unidad, prosperidad y democracia.

El monarca ideal no debe meterse en fangos políticos, ni tratar en diferentes términos al jefe del Gobierno y al líder de la oposición; no pudiendo simpatizar con ideologías. Su función radica en actuar como arbitro entre los poderes del Estado, y es aquí donde se justifica su inviolabilidad. En su intachable comportamiento debe residir el germen para la manutención de la monarquía.

Como conclusión, la sociedad española aún no está preparada para constituirse en República; pero son los políticos los menos preparados para asumir este cometido responsablemente; en especial ciertos sectores de la izquierda que evocarían la llegada de la III República Española en aquella II República que nunca llegó a ser un sistema democrático, y cuya radicalización fue la principal causa de su caída.

No obstante, los actos de la Monarquía no hacen más que justificar los argumentos republicanos; el futuro de la institución es incierta y puede que la III República esté más cerca de lo que muchos imaginan.  

viernes, 13 de abril de 2012

El papel actual de la Iglesia


La Religión ha jugado un papel fundamental a lo largo de la Historia; algunos sucesos históricos o sociales en los que ha intervenido son testigos de ello. En España podemos hablar de la Reconquista contra los musulmanes, las evangelizaciones en los territorios americanos descubiertos y las misiones en el Pacífico. En el contexto europeo se puede nombrar las Cruzadas, la batalla de Lepanto y la Contrarreforma contra la Europa protestante; siendo hechos que han marcado decisivamente la forma de ser, el carácter y la cultura Occidental.

La Iglesia Católica tuvo durante muchos siglos una relación muy estrecha con el Estado, influyendo en gran parte de las políticas adoptadas por el primero; es decir, además del poder espiritual, la Iglesia ostentaba un gran poder político. La Inquisición y las acciones evangelizadoras protegidas por el ejército colonial español en los territorios de ultramar, como América y Filipinas, son un claro ejemplo de la unión entre Estado e Iglesia.

En la misma tónica, la Europa actual cuenta con muestras del esplendor cultural y artístico que la Iglesia dejó como legado; siendo máximos exponentes ciudades como El Vaticano y Roma, donde la grandeza y perfección artística, arquitectónica y estilística de Occidente se siente a cada paso. En España, bellas construcciones como la catedral de Burgos o Santiago de Compostela atestiguan la influencia del catolicismo en la Historia cultural de la nación. No obstante, la institución también es en parte culpable del tradicional atraso económico y político de nuestro país.

Con el paso del tiempo, la Iglesia fue separándose de los poderes estatales y perdiendo influencia; llegando hasta nuestros días sin apenas decisión en la esfera política. No obstante, este proceso natural y lógico de separación fue tardío en España, donde el poder clerical seguía siendo considerable incluso pasada la mitad del s.XX.

En el caso español este tema es turbio y doloroso; refiriéndonos con ello a la Guerra Civil, en la que se vieron arrastradas millones de personas e instituciones; incluida la Iglesia, la cual vio como sus privilegios desaparecían mientras era víctima de una implacable persecución, iniciada antes de la guerra fratricida. Por lo tanto, fue una persecución en un contexto bélico, pero también político e ideológico.

Tras pasar episodios como la Guerra Civil, la Dictadura Franquista y la Transición Democrática; actualmente la Iglesia y la jerarquía eclesiástica han sido puestas en el punto de mira por parte de cierto gobierno socialista, ateo y anticlerical. Además, el propio comportamiento de los líderes eclesiásticos, en cuanto a declaraciones y aspectos que no sintonizan con el modelo de vida predicado por Jesucristo, ha contribuido al desarrollo de un clima negativo.

Sin embargo, este antiguo gobierno socialista ignoraba, o tal vez quería ignorar, la enorme e importante labor de la Iglesia con respecto a la sociedad española. Existe un aspecto que muy poca gente tiene en cuenta, y es que la institución no sólo la componen obispos, cardenales o el Papa. La Iglesia la componen muchísimas personas con vocación de ayudar a los demás, y que dentro de las líneas establecidas por la Doctrina Social de la Iglesia desarrollan programas con objeto de ayudar a los más desfavorecidos.

Por tanto, me gustaría dejar bien claro que una cosa son las declaraciones que pueda realizar la jerarquía eclesiástica y otra muy distinta es la labor social de todos cuanto conforman esa institución. Por otra parte, la Iglesia y sus comedores sociales han evitado en parte el estallido de una revuelta popular, y es que a nadie se le escapa que la situación por la que atraviesa gran parte de la sociedad española es desesperada; dando muestra de ello la cifra de parados, por poner un ejemplo de tanto que hay.


Finalmente me gustaría plantear una cuestión: ¿Es consciente la élite política española del gran papel humanitario que desempeña la Iglesia, atenuando de alguna forma el drama que viven más de cinco millones de personas?






domingo, 1 de abril de 2012

Actual reflexión kantiana


La consecución de la libertad ha sido una de las proclamas más repetidas a lo largo del último tercio del s.XVIII y durante todo el siglo XIX y XX; abanderando movimientos sociales que han marcado un antes y un después en la Historia de la Sociedad Occidental. Como ejemplos representativos de esto podemos destacar la Revolución Norteamericana de 1778, la Revolución Francesa de 1789; el movimiento obrero de finales del s.XIX; el movimiento sufragista; la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la caída del Muro de Berlín (1981).

Se puede afirmar además, que un gran número de revoluciones liberales estuvieron influidas por los sentimientos nacionalistas y el Romanticismo; pero también por los planteamientos kantianos sobre la libertad y el orden civil. Asimismo, actualmente es visible la separación que Kant realizó de la Razón y sus usos público y privado, siendo este último el que está sujeto a más polémica; no sólo porque implica ser coherente en las palabras cuando el individuo desempeña un determinado puesto civil, sino porque también implica ser coherente con los actos, cosa que muchos funcionarios públicos parecen haber olvidado.

Un gran ejemplo de lo anteriormente expuesto puede ser la corrupción, la falta de ética política y el no velar verdaderamente por los intereses de los ciudadanos. Como consecuencia de todo esto, el pueblo desconfía de sus políticos y funcionarios públicos, reclamando herramientas útiles y eficaces con vistas a paliar todas esa clase de males. Dichas herramientas útiles y eficaces proceden, entre otros muchos orígenes, del Poder Judicial del Estado, en teoría independiente de las influencias de los otros dos grandes poderes estatales. No obstante muchos también desconfían de ese poder judicial, ya que gran parte de sus miembros son elegidos por ese poder al que supuestamente deben controlar y juzgar; con lo cual es lógico que desaparezcan la objetividad y la imparcialidad sobre un manto de mentiras e hipocresía.

Sin embargo, existen gentes de esperanza, quienes confían plenamente en que la democracia debe y puede ser mejorada; provocando con ello la inherente regeneración y saneamiento del sistema. Para ello aportan medidas concretas, pero sobre todo apuestan por un cambio de mentalidad en la sociedad y en especial, un cambio de mentalidad en lo que respecta a las instituciones públicas. Todo ello se condensa en la adquisición de una concepción responsable en la utilización de los puestos públicos, cuyo único fin debe ser servir a los ciudadanos y velar por sus intereses.

En un campo práctico, esto puede ser simbolizado por la concienciación global de que no se debe acceder a un puesto público con vistas al enriquecimiento personal; no aceptar sobornos o chantajes para favorecer a unos pocos; el no defraudar económicamente al Estado máxime cuando se desempeña un cargo público; la separación efectiva y demostrable de los poderes estatales; y la aceptación de que el interés nacional y la sociedad están por encima de disputas políticas superfluas, que tan sólo la debilitan y no le permiten hacer frente a los muchos retos que el s.XXI presenta.

Todo lo expuesto anteriormente es de alguna forma un modo para que la sociedad pueda contribuir a la mejora de la democracia, que como dijo Winston Churchill: “Es el peor sistema de todos, a excepción de todos los demás”; lo cual convierte a la democracia en el único modelo aceptable para el progreso del individuo, y la sociedad en su conjunto.  

sábado, 31 de marzo de 2012

La democracia según los sindicatos españoles.


La Huelga General del 29 de marzo se ha celebrado democráticamente acorde al derecho de reivindicar los derechos laborales y defender los intereses de los trabajadores; no obstante, estos intereses parecen no estar en consonancia con los motivos y fines sindicales.

Ha sido una huelga politizada y protagonizada por unos sindicatos que han visto reducidas las subvenciones estatales en un 20%; y claramente alentados por un PSOE que no encaja bien las derrotas electorales. Los sindicatos pierden credibilidad ante el ciudadano bien informado, y es que han actuado como el brazo sindical de cierta izquierda, comportándose como auténticos estómagos agradecidos. En este sentido cabe subrayar la pasividad de los sindicatos ante el anterior gobierno de Zapatero; y su incapacidad de actuar ante la escandalosa cifra de cinco millones de parados.

El comportamiento sindical no se ha correspondido con los valores democráticos inherentes al ejercicio de la huelga; ya que no es lógico inflamar su causa de carácter democrático y reivindicativo y exigir respeto, mientras son incapaces de respetar la libre elección de otros a acudir a sus puestos de trabajo. Es curioso la actitud dictatorial de los líderes sindicales a la hora de escudarse en la supuesta defensa de los derechos laborales, incluso de aquellos que no han acudido a la huelga.

En un artículo anterior me preguntaba cuál sería el comportamiento de los piquetes informativos con respecto a los trabajadores que decidieran acudir a sus puestos de trabajo. Como esperaba, muchos de los que quisieron incorporarse a su jornada laboral se vieron dificultados por los antes mencionados piquetes informativos; que más bien merecen el adjetivo de “coactivos”, siendo buque insignia de ese comportamiento el actor Willy Toledo, denunciado junto a sus camaradas sindicales por destrozar supuestamente el bar de un peruano.

De lo anteriormente expuesto se desprenden imágenes tales como la obstaculización de la entrada de camiones a Merca Madrid; las acciones encaminadas a paralizar el desarrollo de la vida ciudadana; la coacción a pequeños y medianos comerciantes para que cierren sus negocios; y la intolerable acción de colocar silicona a la cerradura de entidades bancarias o pegar pegatinas a los retrovisores de guaguas con vistas a impedir la realización del servicio, entre otras muchas acciones vandálicas.

Los españoles deben ser conscientes de esto e informarse, actuar y opinar desde un punto de vista crítico y objetivo. Todo ello contribuirá a la mejora de nuestra imperfecta democracia, que se ha visto ultrajada por el comportamiento totalitario de los sindicatos; que parecen incapaces de adquirir responsabilidad en el uso de la libertad que les otorga la Constitución de 1978.

Personalmente, secundaré una huelga general cuando sea protagonizada por verdaderos sindicatos cuyo único fin sea la defensa de los derechos laborales; y no movidos por fines ideológicos o políticos.

martes, 27 de marzo de 2012

Hidrocarburos en Canarias


José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, anunció hace algunos días la concesión del permiso para la realización de prospecciones petrolíferas en Canarias, las cuales permitirían comprobar la existencia de crudo en la zona y su posible extracción; todo ello a cargo del operador Repsol.

No es un anuncio completamente nuevo, ya que desde 2001 existía el proyecto; siendo cancelado con la llegada socialista al poder en 2004. Las reacciones y diversas opiniones ante este anuncio no se han hecho esperar; desde este artículo he intentando abordar y evaluar de forma imparcial y objetiva cada uno de los pros y los contras.

Según la opinión de algunos, la extracción de petróleo en las costas de Lanzarote y Fuerteventura supondría la destrucción de gran parte de la biosfera española. Además, la adopción de un sistema productivo contrario al modelo turístico adoptado por el archipiélago traería consecuencias nefastas; relacionado todo ello con la pérdida masiva de turistas y la consecuente degradación del medio ambiente.

Tampoco se debe el obviar el riesgo que entraña un escape de combustible, que sin duda alguna traería consecuencias nefastas para las islas; dañando el turismo y el sector pesquero, principal actividad económica de muchos majoreros y conejeros. A pesar de los setenta kilómetros que separan la costa canaria de la posible extracción, nadie niega las catastróficas consecuencias económicas y ecológicas de una posible fuga; temiendo un suceso similar al del vertido de crudo en el Golfo de México, ocurrido el pasado abril de 2010.

Por otra parte, muchos se preguntan dónde irán a parar los beneficios de la posible industria petrolífera canaria. Es justo que parte de las ganancias vayan a las arcas de Repsol, en sintonía con su participación e inversión privada; sin embargo, puede ser dudoso que los beneficios del Estado español, derivados de impuestos y demás formalidades legales, contribuyan al desarrollo de la precaria economía canaria.

Las incógnitas que se plantean son: ¿Canarias merece una percepción mayor de los beneficios? ¿Debería el Gobierno Central destinar la mayor parte de los beneficios al archipiélago? ¿Es éste un planteamiento nacionalista? ¿Crecería la economía canaria con la extracción de crudo? ¿Contribuiría a la destrucción de puestos de trabajo relacionados con el sector terciario?

No obstante, no todo son opiniones negativas; y es que la posible extracción de petróleo en aguas canarias satisfacería un 10% de la demanda española; además, la producción diaria ascendería a 140.000 barriles durante veinte años, suponiendo un ahorro energético de 28.000 millones; lo cual conllevaría la estabilización del tradicional déficit energético español.

Según las palabras del ministro, la actividad económica derivada de la posible extracción de combustible podría complementar el modelo productivo turístico canario; y es que muchos niegan un impacto negativo sobre el turismo. Sobre el papel, la producción del crudo supondría un incentivo para la actividad mecánica industrial; la industria eléctrica; el aprovisionamiento de buques relacionados con la extracción; y un empuje para el comercio, los servicios y la ocupación de hoteles.

Por otra parte, Marruecos ya ha iniciado la búsqueda del oro negro, autorizando prospecciones en su franja territorial. Nuestro vecino no dudará un instante en extraer el crudo si tenemos en cuenta que ningún país se permite el lujo de no explotar esa clase de yacimientos. Llegados a este punto, el debate pierde fuerza y se decanta hacia una de las dos partes; contribuyendo a ello ciertas cuestiones:

¿Está reñida la economía turística con la extracción de combustibles fósiles? ¿Es Dubai o Noruega un buen ejemplo de ello? ¿Una actividad petrolífera supone necesariamente peligro medioambiental? ¿Qué garantías tenemos de que Marruecos será más respetuosa que Repsol con el medio ambiente? ¿Acaso un escape en aguas marroquíes no afectaría a las costas canarias de igual modo? ¿Podemos permitirnos prescindir de semejante actividad económica?

Por otra parte es digno de estudio el comportamiento de la clase política en este asunto; es decir, mientras el Partido Popular se negaba en rotundo a realizar prospecciones petrolíferas en la costa valenciana, nos sorprende su apoyo a las extracciones en Canarias. ¿Qué diferencia hay entre Canarias y Valencia? ¿Por qué en Valencia no y en Canarias sí? ¿Qué intereses son los responsables de este doble rasero?

El Gobierno Canario con Paulino Ribero a la cabeza se niega en rotundo, alegando las desastrosas consecuencias económicas y ecológicas que supone para el archipiélago la puesta en marcha del proyecto. No obstante, para el pensador crítico será fácil averiguar que lo menos que persigue el presidente canario es el bienestar de su región; su objetivo primordial es la obtención de un beneficio personal y dejar claras sus diferencias personales con el señor Soria. Además, los tintes nacionalistas de su política influyen claramente en su rechazo.

Sin embargo, no acaba aquí el escandaloso comportamiento de los políticos; ya que el ministro de Industria, Energía y Turismo fue el mismo que se negó en 2001 a las prospecciones cuando era Vicepresidente del Gobierno canario. Por tanto, ¿Olvidó el señor Soria su negativa de 2001? ¿Olvidar los principios y éticas es una regla general en los políticos?


martes, 20 de marzo de 2012

La Huelga General del 29 de marzo


La respuesta sindical a las agresivas e impopulares medidas del Gobierno de Mariano Rajoy no se han hecho esperar: los sindicatos han convocado una huelga general para el 29 de marzo de 2012, la séptima en la historia de nuestra democracia.

Esta huelga, la segunda que se convoca bajo mandato del Partido Popular, tiene como fin último la marcha atrás de las medidas proyectadas por el Gobierno, siendo la más famosa el abaratamiento del despido. Además, los sindicatos proponen una protesta que se dilate más allá del 29 de marzo; argumentando que los recortes sobre los derechos de los trabajadores españoles son inaceptables y que provocarán más desempleo.

Son muchos los dramas del español de a pie; muestras de ello lo dan la incapacidad para llegar a fin de mes, el aumento de los impuestos, la bajada de sueldos y la incapacidad para hacer frente a préstamos o hipotecas; sin olvidar la dificultad que encuentran millones de jóvenes a la hora de independizarse o encontrar trabajo, independientemente de su experiencia laboral o formación académica.

En contraste, nos encontramos con una casta política incapaz de predicar con el ejemplo; es decir, mientras invitan a la población a realizar esfuerzos y sacrificios para volver a la senda económica y el pleno empleo, mantienen sus astronómicos sueldos y privilegios. Ejemplo de ello lo encontramos en las duplicidades de órganos administrativos que únicamente sirven para colocar “amigos” o la inmunidad que poseen ciertos cargos políticos a la hora de enfrentarse a procesos judiciales.

A nadie se le escapa que el malestar popular es palpable; no obstante, es en este punto donde el pensador crítico y objetivo llega a la conclusión de que el malestar social es un arma de doble filo, utilizado por ciertos grupos con unos intereses partidistas que nada tienen que ver con la búsqueda del bien y estabilidad de la nación española. Con el falso pretexto de las reivindicaciones sociales justifican la puesta en marcha de una serie de acciones violentas que se han dejado notar en las manifestaciones “estudiantiles” y “pacíficas” de Valencia y Madrid.

¿Son suficientes los motivos, y por tanto, está justificada la quema de contenedores, el apedreamiento de entidades bancarias, comercios o delegaciones de gobierno? ¿Verdaderamente esas personas que arrojan piedras contra los escaparates o cortan el tráfico son los más afectados por la crisis? ¿Son simplemente individuos influidos por y para fines políticos?

Sin duda alguna, son muchas las razones que empujan a los ciudadanos a manifestarse; pero bajo ningún concepto debemos permitir la paralización de la vida ciudadana por medio de la violencia. Porque si utilizamos la violencia nuestras reivindicaciones pierden autenticidad y credibilidad; es incoherente reivindicar la mejora de la democracia mientras se agrede a policías o se hace imposible al resto de ciudadanos el desarrollo de sus actividades.

Es digno de estudio el comportamiento de los sindicatos: autoproclamándose defensores de los derechos laborales y salvaguardas de la democracia, salen a la calle tras estar escondidos durante la legislatura de Zapatero. Sus argumentos contra la reforma laboral se basan en la destrucción que ésta supone de la arquitectura social y laboral, prometiendo que la lucha se dilatará más allá del 29 de marzo; sin embargo, esta actitud agresiva y beligerante no tiene nada que ver con la protagonizada durante los últimos años socialistas. Por tanto, se establecen una serie de cuestiones fácilmente contestables:

¿Por qué no defendieron los derechos laborales durante la anterior legislatura? ¿Acaso el ejecutivo de Zapatero defendió los derechos laborales? ¿Es que acaso los recortes en educación y sanidad empezaron con el gobierno conservador? ¿Los cinco millones de parados los ha provocado el Partido Popular en los cuatro meses de gobierno que lleva? ¿Por qué los sindicatos únicamente se manifestaron una vez para protestar contra la política laboral de Zapatero? ¿La reducción de subvenciones en un 20% por parte del Gobierno tendrá algo que ver con el malestar sindical?

Como síntesis de lo anteriormente expuesto cabe destacar la falta de credibilidad que poseen Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores, que por méritos propios se han ganado el apelativo de “estómagos agradecidos”.

Verdaderamente, creo que la convocatoria a la huelga general no ayudará a la creación de empleo, ni mucho menos a mejorar la credibilidad e imagen financiera de España en el exterior; que nos guste o no, actúa como referente para las inversiones extranjeras. Por otra parte, queda en el aire el comportamiento “democrático” que tendrán los sindicatos: ¿Sus piquetes “informativos” respetarán la elección de no ir a la huelga de la más que probable mayoría de los españoles?

sábado, 10 de marzo de 2012

Is the Republic the way? (II)


San Sebastián Pact between republicans, socialists and nationalists was responsible from the downfall of the Spanish Monarchy after municipal elections, which were celebrated on twelveth april 1931. In the following months it brought the sanction of a progressive Constitution. However, the deep failure of Agrarian Reform planned by president Azaña, contributed to give the win to the Spanish Confederation of Autonomied Rights.

It´s impossible to deny that extensive parts of the left; in special syndicates which were led by Bakunin and Marx ideologies down with conservative government first at all, such as Work National Confederation and General Union of Workers. According to that, we can talk about Asturian Revolution happened in october 1934 and the proclamation of Catalan Estate by Companys. So, the proclamation of the Third Spanish Republic inspired by the second one would be wrong because of its growing undemocratic process and its no political stability.

Focus on the second republican idea, the arguments they are talking about are differents from the first one (you can see it in Spanish version, just before my first articles) since they don´t use feelings in order to remember Civil War and they try to use logical arguments; that is why they discuss about the actual role of Monarchy, that must dissapear and cost several amounts of money. Despite of, those people who think that, recognise the esencial role king Juan Carlos I played at Democratic Transition. Consequently, the Republic issue born in orden to improve our Democratic institutions, instead separate Spaniards. I strongly believe that there is not so many differences between hold a Monarchy and politicians with public money.

Something that must be commented is that this second idea has inside all the ideologies, include the right; for instance, I can be both conservative and republican.

My finally conclusion is that Spanish society and political life are not enough prepare in order to assimilate this big challenge; it means the mistake is not the proclamation of the Third Republic, otherwise its poor application. So, in the same way: Will we be ready for the Republic some day? Could be the born of Third Republic succeed without a disturbing point of view of our History?

viernes, 2 de marzo de 2012

¿Es la República el camino? (II)


El Pacto de San Sebastián (1930) entre republicanos, socialistas y nacionalistas fue responsable de la caída de la Monarquía tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931; y que los meses posteriores traerían la aprobación de una Constitución marcadamente progresista. No obstante, el estrepitoso fracaso de la Reforma Agraria proyectado por Azaña, contribuyó a dar la victoria a la Confederación Española de Derechas Autónomas.

Es imposible negar que amplios sectores de la izquierda, sobre todo sindicatos como la Confederación Nacional del Trabajo y la Unión General de Trabajadores, pusieron la zancadilla desde el primer momento a la derecha, siendo guiados por los planteamientos de Bakunin y Karl Marx. Como prueba de ello podemos nombrar la revolución asturiana de octubre de 1934 y la proclamación del Estado catalán por parte de Companys. Por tanto, sería un error proclamar la III República inspirándonos en la segunda, ya que su desarrollo no fue para nada democrático ni políticamente estable.

Centrándonos en la segunda corriente republicana, los argumentos que se manejan son un tanto distintos con respecto a la primera; y es que no nacen de un sentimiento revanchista, sino de argumentos lógicos, como puede ser la conciencia de que la institución monárquica es anacrónica, supone un gran gasto público y está condenada a desaparecer. No obstante, y a pesar de que yo no encuentro mucha diferencia entre mantener con dinero público a un político (el Presidente de la República) y al Rey; valoro sobremanera esta corriente, que no nace como herramienta de crispación entre compatriotas, sino que nace para mejorar la calidad institucional de la democracia, sin negar el papel fundamental que jugó en su implantación Juan Carlos I.

Por otra parte, algo destacable de esta tendencia es que integra todos los planteamientos políticos, incluida la derecha, es decir, se puede ser de derechas y republicano.

La conclusión a la que llego es que la sociedad y vida política españolas no son lo suficientemente maduras como para asimilar este gran cambio con responsabilidad; es decir, el mal no está en la República sino en su mala utilización. Por tanto, ¿seremos verdaderamente capaces algún día de superar el fracaso de la II República, la Guerra Civil y la Dictadura franquista? ¿puede ser viable en un futuro la proclamación de la III República Española sin estar condicionada y utilizada para distorsionar nuestra Historia?


jueves, 1 de marzo de 2012

¿Es la República el camino? (I)


El tema de la República no trae en España muy bueno recuerdos y actualmente es motivo de división entre españoles, acentuado y manipulado por ciertos grupos políticos con intereses partidistas.

El ambiente es propicio para pensar en el asunto: los excesos de una clase política en la que el pueblo no confía; una crisis económica que empobrece a una mayoritaria clase media y una democracia que parece deteriorarse por momentos. Esta combinación de incidencias hacen que gran parte de la población se pregunte y cuestione sobre algunos de los pilares que fundamentan nuestra actual democracia, cuya expresión máxima es la Constitución de 1978; pero sobre todo se cuestionan la necesidad de la figura monárquica. Por otra parte, son muchos los que defienden que la República no solucionaría los grandes problemas de España, principalmente la tasa de paro y la corrupción; y que tampoco mejoraría las instituciones democráticas.

He intentado abordar este debate desde la imparcialidad, el conocimiento y el espíritu crítico; únicas vías para el análisis productivo y el crecimiento de la actividad intelectual del individuo. La reivindicación republicana actual nace, entre otras causas, de la búsqueda de soluciones, de rebelarse contra un sistema que no da esperanzas, un sistema cuya máxima figura es un monarca no elegido y de carácter vitalicio. No obstante, ¿ayudaría una República a la regeneración del sistema?

En el republicanismo pueden diferenciarse claramente dos corrientes: la primera, enarbolada principalmente por la izquierda; parte desde una actitud revanchista, evocando aquellos años treinta en los que supuestamente España era una auténtica democracia, muy adelantada para su época y que fue brutalmente vulnerada por una derecha tradicionalista y católica. La segunda corriente no parte desde consignas socialistas o comunistas; es más, acoge en su seno a una derecha democrática con visión de futuro y sin estar atada a los sucesos acaecidos hace 76 años, a diferencia de la izquierda.

Vamos a centrarnos en la primera corriente; como expresé en un artículo anterior, España no puede enfrentarse a los retos del futuro y mucho menos salir de la crisis sin unidad nacional ni espíritu de trabajo. Es demasiado complejo como para explicarlo en un sólo texto, pero sabemos que es de actualidad la herencia de la Ley de Memoria Histórica, la apertura de fosas y la investigación por parte del juez Garzón de crímenes franquistas. Si instauramos una República basada en la de 1931, en su carácter "totalmente democrático" y con el deseo de ser justos con aquellos republicanos que murieron en la Guerra Civil; no estaremos siendo objetivos con la Historia, ni mucho menos con los fallecidos de ambos bandos.

¿Por qué sería un error basar la supuesta III República española en la que establecía la Constitución de 1931? Por una sencilla razón, y es que la II República no fue totalmente democrática, en el sentido de que la izquierda no estuvo libre de pecado en la caída de la misma. Se tiene asumido en la conciencia popular que la izquierda en su conjunto fue respetuosa con la República y tuvo que soportar las conspiraciones de una derecha rancia y golpista; todo esto es falso en gran medida.  

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Primavera valenciana?


Ha sacudido la actualidad española la represión por parte de la policía de un grupo de estudiantes valencianos que protestaban sin autorización contra los recortes en Educación; tras los altercados, las cadenas de televisión han mostrado la brutalidad policial contra unos estudiantes que lo único que hacían era defender sus derechos, estableciendo una clara comparativa con la España franquista.

Además, la versión oficial, insiste en que estamos asistiendo a un acto represivo contra una juventud que reacciona frente a los excesos de una clase política corrupta, cuyas herramientas y métodos no son los adecuados para calmar la conflictividad social que vive el país, ni mucho menos para sacar a España de la crisis en la que está inmersa. No niego en ningún momento lo expuesto anteriormente, pero soy consciente de que se utiliza esa clase de acontecimientos con fines políticos, y sobre todo, se adoctrina a una juventud imberbe sujeta a una clase de clichés.

Algunas frases tendenciosas que pasarán a la posteridad serán: “los recortes en Educación empezaron con el PP” o “estando Rajoy en el gobierno el sistema educativo era una ruina”. Debemos tener en cuenta que los recortes empezaron bajo mandato socialista y que el sistema educativo español lleva años siendo pésimo, debido a las numerosas e ineficaces reformas de los sucesivos gobiernos democráticos. Por tanto, no podemos achacar únicamente a la gestión conservadora la precariedad de nuestra Educación, la cual sólo mejorará cuando se haga un gran pacto de Estado y se establezcan claramente cuáles son las prioridades del mismo.

Lo ocurrido está siendo utilizado por grupos políticos con el único fin de desestabilizar al gobierno; el cual justifica la actuación de la policía en base a la violencia de la protesta, reflejada en once policías heridos y numerosos incidentes callejeros, como la destrucción de un escaparate del Corte Inglés y el corte del tráfico. Apelando al espíritu crítico y sacudiendo la aureola de manipulación que rodea el pensamiento popular, se establecen una serie de reflexiones sobre lo ocurrido:

¿Fue la respuesta policial causa de la violencia de los manifestantes? ¿Actuaría la policía con violencia sin haber sido previamente atacada?¿Eran verdaderamente alumnos del IES Luís Vives? ¿Niños de un instituto que imparte clases para menores entre 14 y 17 años no deberían estar estudiando en su casa? ¿Cuántos antisistema hay entre los detenidos? ¿No habrá sido la manifestación la excusa perfecta para jóvenes exaltados? ¿Dónde ha estado esta gente durante los siete años de gobierno zapaterista?

Como última reflexión cabe decir que el pueblo desconocedor de su historia está irremediablemente condenado a repetirla; ojalá no esté en lo cierto pero este convulso ambiente me recuerda a la España de 1936.


domingo, 5 de febrero de 2012

La Educación y nuestro futuro


No es algo nuevo en la Historia que la Educación haya sido utilizada por poderes políticos o religiosos con vistas a adoctrinar la población; muestras de ello lo encontramos en la Alemania Nazi o la Rusia Soviética. Tal vez hoy en día en España no exista un adoctrinamiento tan severo pero sí igual de efectivo.

Según algunos historiadores, la Historia debe ser abordada desde un punto de vista crítico, subjetivo y desde la cual se debe hacer denuncia social, ejemplo muy típico son las formas de abordar y explicar la II República, la Guerra Civil Española, la represión franquista y los casi cuarenta años de régimen. Algunos historiadores no dudan en catalogar la dictadura bajo los términos “genocida”, “extremadamente represivo” "responsable de un páramos cultural"; mientras contrastan con el “carácter democrático”, "liberal", "respetadores del régimen republicano" de sindicatos y demás fuerzas de izquierda; por otra parte los términos también pueden ser invertidos.

Si un profesional se dedica a dar clases de Historia de España a alumnos de Segundo de Bachillerato se nos plantean una serie de preguntas: ¿debe el profesor de Historia abordar los temas que incumben a la asignatura desde su punto de vista? ¿se puede estudiar la Historia con datos objetivos? ¿hasta qué punto puede influir el pensamiento del profesor en el juicio crítico de los alumnos? ¿puede resultar de esto una forma de adoctrinar a los jóvenes?

Es un debate complicado ya que entramos en conflicto con la Libertad de Cátedra, que permite al profesor enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas constituidas, esto quiere decir que el profesor puede dar su libre opinión sobre la institución o tema que se esté trabajando. Eso está muy bien en una clase en la que la mayoría de los alumnos tengan espíritu crítico, se informen y participen. Estas utópicas clases puede que existan en otros países europeos pero no en el actual sistema educativo español, bastante inestable y del que los jóvenes españoles salen cada vez menos preparados.

Lo comentado en el anterior párrafo no niega la existencia de la Libertad de cátedra pero sí reivindica su utilización de forma responsable y moderada; porque en el aula donde no existe inquietud en investigar por cuenta propia es imposible que exista espíritu crítico. Una asignatura en la que el profesor dé su versión de los hechos a favor de sus ideales políticos (ya sean de derecha o izquierda) corre el riesgo de ser adoctrinante y coartadora del espíritu crítico que se pretende proteger.

Esto es un problema más grave si cabe en España, en la que sin duda asistimos a un espíritu revanchista que divide a los españoles y hace que perdamos de vista lo verdaderamente importante: el futuro.

Ejemplos de lo citado en el anterior párrafo pueden ser las investigaciones realizadas por el juez Garzón o las polémicas suscitadas por el nombre franquista de calles o avenidas. Debemos de ser capaces de entender que las personas que perdieron a sus seres queridos durante la guerra tienen derecho a conocer el paradero de sus familiares, pero no a costa de la unidad nacional, no a costa de volver a reabrir heridas que sólo traerán odio y dolor entre los españoles.

Por otra parte, creo que soy miembro de una generación que no ha vivido las convulsiones que azotaron España durante gran parte del s.XX, soy parte de una España nueva, integrada y abierta a Europa, democrática y que no pretende basar su futuro mirando hacia atrás, sino mirando hacia delante; con el objetivo de hacer de nuestro país un Estado modélico en cuanto a democracia, formación y valores.

Puede parecer lo dicho bastante utópico pero se puede conseguir, con esfuerzo y dedicación; pero sobre todo con unidad, determinación y firmeza. No podremos afrontar la crisis económica ni los retos del futuro, ni reformar nuestra imperfecta democracia si no somos capaces de pasar página sobre algo que pasó hace 76 años.

jueves, 19 de enero de 2012

La tónica de siempre


Ha ocurrido lo de siempre; una vez más, un Real Madrid sin ideas ni fútbol ha naufragado ante el eterno rival como viene siendo habitual. Mantengo al igual que dije en el último artículo referido a esta clase de partidos, que el Real Madrid está en decadencia.

El F.C Barcelona no decayó tras el gol de Cristiano Ronaldo y continuó fiel a su estilo de juego; tras anotar el gol del empate fruto de un error inaceptable de la defensa, los blaugranas continuaron con su filosofía, remontando ante un Real Madrid incapaz de reaccionar.

No soy un experto en fútbol pero hay un detalle que a nadie se le escapa; y es que el club madrileño tiene jugadores y equipo suficiente como para jugarle al Barça de tú a tú. Ejemplo de que es posible puede ser el gran partido que realizó el Betis ante un Barça que, tan sólo fue capaz de dominar al equipo andaluz tras la expulsión de Mario por doble amarilla. ¿De qué le sirve al señor Florentino Pérez invertir tantos millones si de lo único que son capaces frente a los catalanes es encerrarse atrás? ¿Cómo pretende Mourinho ganar un partido con los once jugadores en propio campo? ¿No debe el Real Madrid estar a la altura de su Historia?

Recuerdo a aquellos que atribuían las victorias culés sobre el Madrid la temporada pasada a una supuesta “mano negra” de favores arbitrales, con lo que planteo la siguiente pregunta: ¿Realmente creen que tras las victorias del Barça hay una influencia de las altas esferas? ¿La remontada del Barça fue consecuencia de una conspiración contra el Madrid? Sinceramente esta postura me parece ridícula e insostenible después de haber visto el partido de ayer.

Por otra parte, como madridista y español, me da lástima que la representación de la capital de España caiga ante un equipo cuyos últimos presidentes, en especial Laporta, presuman de nacionalismo catalán. Todo ello nos hace imaginarnos el doble rasero de la directiva culé: ¿Por qué no actúan acorde a sus ideales nacionalistas y fundan la “Liga Catalana”? ¿Será porqué las subvenciones y privilegios de la Federación son muy jugosas?

Quiero establecer un matiz; no todos los jugadores blaugranas se representan con los ideales de la directiva del equipo, ejemplo de sacrificio, compromiso y dedicación a España son Iniesta, Puyol y Xavi; aunque sería mucho mejor si todos los jugadores llamados a la Selección jugaran sin cobrar, tal vez esta medida haría que muchos dejaran de figurar en el once español.

En cuanto a la actuación de Pepe no hay comentarios; este hombre no merece vestir la camiseta blanca, debería recibir una sanción ejemplar y no jugar durante una buena temporada. También me resultó vergonzosa la actuación de Xabi Alonso, Coentrao y Sergio Ramos. No obstante, algunos de los jugadores del Barça (entiéndase Daniel Alves y Sergio Busquets) han alcanzado un alto grado de perfección dramática.

No hay excusas, el Real Madrid fue derrotado por un equipo no sólo superior en juego, sino también en actitud; y mientras Mourinho siga siendo entrenador del equipo esta tónica se repetirá hasta nunca acabar. En síntesis, el mayor enemigo del Real Madrid C.F es el propio portugués, que deja mucho que desear con sus actitudes, rompiendo totalmente con el código de comportamiento característico del Madrid durante sus más de cien años de vida. 

lunes, 2 de enero de 2012

Mal empezamos


Finalmente ha ocurrido lo que nos temíamos, el actual gobierno de Mariano Rajoy ha incumplido una de sus promesas electorales y ha subido los impuestos; junto a otras medidas tales como la subida de las pensiones un 1%, del IRPF (frente a la alternativa del universal IVA), la congelación del sueldo de los funcionarios (la cuarta vez en la Democracia española), la reducción de un 20% en subvenciones a partidos políticos, sindicatos y otros agentes sociales, o la aprobación de la Ley Sinde.

El País afirma que es la mayor subida de impuestos en la historia de la España democrática, un titular tal vez exagerado; no obstante, la subida de impuestos ya estaba vaticinada y es que, según algunos periodistas que podríamos considerar imparciales, era imposible cumplir con las exigencias europeas sin una medida tan impopular.

Rajoy ya lo dijo, tomaría medidas drásticas y duras pero empezamos mal si empieza a incumplir promesas electorales; en el mismo discurso de investidura mantuvo que no subiría los impuestos y que no serían los ciudadanos los que cargarían con todo el peso de la crisis. El presidente del Gobierno se ha escudado en la anterior gestión del ejecutivo de Zapatero, argumentando que los socialistas han dejado una herencia desastrosa y es que el déficit no es del 6% como en un primer momento se pensaba, sino que alcanza la más preocupante cifra del 8%; y este dato es el detonante de que el gobierno tome esta medida.

No pretendo justificar a Mariano Rajoy porque dudo mucho que no se supiera que la subida de impuestos era inevitable; es evidente que en campaña electoral esas verdades incómodas hacen perder votos, por tanto se evitan. Por otra parte, la herencia zapaterista no ayuda, ya que España se encuentra aún peor que cuando Felipe González abandonó La Moncloa.

Como ciudadano raso la subida de impuestos no me parece justa, no es justo que el pueblo pague por una crisis que ha sido provocada por otros. Es una vergüenza que el pueblo deba pagar por ello mientras los dirigentes políticos continúan sin bajar sus astronómicos sueldos, sus pensiones vitalicias y esos privilegios propios de la época medieval. Sigo pensando que actualmente la política es elegir entre dos males, siendo el mal menor el que escogió España el 20 de noviembre de 2011.


sábado, 31 de diciembre de 2011

Fin de año 2011

El año 2011, marcado por la crisis económica que asola Occidente, llega a su fin. El año que viene debe ser visto prometedor. Europa empezará a caminar hacia el fin de la crisis, un camino que llevará años pero que ya vemos en el horizonte; está empezando a haber cambios, como los nuevos gobiernos en España, Grecia e Italia que dan aire fresco al panorama; o el acuerdo de llegar a un consenso europeo en cuanto al asunto fiscal, liderado por Francia y Alemania. El año 2012 vendrá marcado asimismo por la retirada de las tropas estadounidenses de Irak, una guerra que empezó hace nueve años y sobre la cual hay opiniones diversas.

Soy consciente del calado de los problemas que atraviesa Occidente en estos tiempos, no es sólo un problema económico; es decir, la crisis que atraviesa Europa es también moral. Hemos llegado al punto en el que el pan de cada día son casos de corrupción, abuso político y falta de valores; noticias que ilustran perfectamente este planteamiento son “el Caso Urdangarín”, “El Caso Campeón” o las muchísimas noticias referidas a casos de corrupción. La crisis moral no afecta únicamente a la clase política, también se ve reflejado en numerosos casos de desapariciones y asesinatos (violencia de género o el Caso Marta del Castillo, entre otros).

Le pido al nuevo año que nos dé fuerza y nos haga tomar conciencia sobre la falta de valores, humanidad y moral. Creo en una sociedad justa y democrática, el camino es largo pero las claves para lograrlo son claras: tenemos que informarnos, educarnos, estar preparados para hacer frente a un competitivo siglo XXI, pero sobre todo tenemos que educarnos en moral y comportamiento. Debemos inculcar a las generaciones que vienen los valores de la democracia, pero en especial el saber tratar a las personas y comprometerse con un código ético. Es el único camino que tenemos para enfrentarnos a la corrupción, la deshumanización, la incompetencia general de la élite política y a muchos otros males que asolan Occidente. Es importante decir que una labor tan importante recae en la Familia, sea de la clase que sea.

Defiendo una sociedad en la que la juventud participe y opine sobre la vida política, pero para ello es imprescindible que se informen y consulten tantas fuentes como sea posible. Creo en una sociedad donde el individuo pueda desarrollarse plenamente, donde las leyes sean justas con él e implacables con el que daña al individuo y en su conjunto, a la sociedad. La sociedad ideal será aquella en la que el individuo tenga claro que para lograr lo que se pretende debe ante todo trabajar duro y no olvidar de dónde viene, cuáles son sus raíces.

Pretendo que la Educación, la Sanidad y la Justicia sean piezas claves en esa sociedad ideal pero sobre todo que no sean objeto de reforma, ni de izquierda como de derecha. Debemos crear un sistema educativo, sanitario y judicial único, duradero y de calidad; que dure más de dos o tres legislaturas.

Echándole un vistazo al artículo final de 2010, no es demasiada la diferencia, sigo teniendo como bandera la imparcialidad, las ganas de escuchar y ser escuchado, sin olvidar el indispensable espíritu de autocrítica. Ciertamente, este artículo no es tan extenso como su homólogo anterior, pero espero que haya mejorado cualitativamente.

No quiero terminar sin acordarme de todas aquellas personas que por una u otra razón, viven en situación precaria. Tengo claro que sé de lo que hablo en este sentido; hace unos días tuve el orgullo de colaborar en un proyecto de la organización católica Cáritas, más concretamente en lo referente a madres solteras cuya situación económica y social dista mucho de ser la adecuada. No pude reprimir emocionarme al ver cómo esas madres leían con sus hijos, el que no haya estado allí no puede imaginar la ternura que se reflejaba en los ojos de esas madres. Fue bastante significativo porque no olvido de dónde vengo ni todo el empeño y la dedicación que ha empleado mi madre en mí.

viernes, 23 de diciembre de 2011

La Monarquía en horas bajas


Existen muestras de que nuestra democracia aún no es perfecta, como por ejemplo en lo referente al artículo de la Constitución que reza “Todos los españoles somos iguales ante la Ley”. Teóricamente es así en cuanto a derechos y obligaciones pero, verdaderamente no es así. La persona del Rey es inmune ante la Ley, no puede ser procesado ni imputado bajo ningún concepto, citando textualmente el Artículo 56: La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad. Sus actos estarán siempre refrendados en la forma establecida en el artículo 64, careciendo de validez sin dicho refrendo, salvo lo dispuesto en el artículo 65,2”

Sin embargo, no es este carácter inviolable del Rey lo que me preocupa, ya que teóricamente debería desempeñar su función siguiendo unos patrones modélicos, como establece el Artículo 61: “El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas”; según mi punto de vista el Rey demostró durante la Transición Democrática que era un hombre a la altura de las circunstancias, capaz de desempeñar el cargo tan importante que se le encomendó. Sin embargo, este derecho se extiende al conjunto de la Familia Real y es aquí donde comienza el conflicto.

¿Por qué el señor Urdangarín no ha sido imputado aún en el caso de corrupción que, sin lugar a dudas, le hace culpable? ¿Por qué su presunto cómplice lleva varios meses imputado y él aún no? ¿También ese carácter que se le da al monarca en el Artículo 56 lo posee el señor Urdangarín? ¿Será finalmente juzgado y encarcelado? ¿En el hipotético caso de que la infanta también esté de lleno en el asunto, será procesada? Si no es así y Urdangarín logra eludir la Justicia, será el principio del fin de la Monarquía Española. El Monarca debe darse cuenta de que no actuando con decisión frente al “Caso Urdangarín” están ayudando a que el republicanismo gane adeptos, y con razón.

No quiero acabar sin hacer hincapié en que es fundamental que las cabezas visibles de nuestra sociedad sean personas con un comportamiento modélico, basado en valores y normas morales que hagan que sean tomados como ejemplo por el resto de la sociedad.

jueves, 24 de noviembre de 2011

España ha hablado


Como anunciaban todas las estadísticas, el PP ha logrado el mejor resultado de su historia (186 escaños) frente al peor PSOE en 30 años de democracia (110 escaños). Aquél que perdió dos veces (2004 y 2008) es ahora presidente del gobierno. Tendrá que hacer frente a los acuciantes problemas que azotan España y que el partido saliente no ha sabido hacer frente. Rajoy tendrá que combatir una crisis económica de escalas bíblicas, luchar contra la mayor tasa de desempleo de Europa y sanear las cuentas públicas del Estado.

El Partido Popular tiene que afrontar muchos otros problemas que no están relacionados con la economía y el empleo, como por ejemplo la vuelta de ETA a la vida parlamentaria, la politízación de la Justicia, el bajo nivel de la Educación o la estructuración de la política exterior.

La trayectoria que llevamos y a la que nos dirigimos ha hecho que el pueblo español hable a favor del cambio, han dado carta blanca a Rajoy para que tome las medidas que estime oportunas, sin la segura oposición del Partido Socialista y partidos menores. Los milagros en política son difíciles pero aún así los españoles han dado un voto de confianza al Partido Popular, el cual no debe eludir la gran responsabilidad que le ha sido asignada. El pueblo español ha hablado y se ha manifestado en las urnas.

Por otra parte mucha gente ve en la obtención de la mayoría absoluta un peligro para la democracia , la pregunta que se plantea es: ¿En tiempos de crisis, en el que se deben tomar decisiones difíciles, es necesario o aconsejable que el partido gobernante sea capaz de sacar adelante las reformas y leyes que el país necesita a través de la mayoría absoluta? ¿Es realmente un problema que el partido entrante acumule tanto poder constitucional?

Es importante subrayar que aún queda mucho camino que recorrer para que España llegue a ser una auténtica democracia, no es un camino fácil pero podemos conseguirlo. Para ello es indispensable que la gente no rechace el derecho a votar que le otorga la Constitución, que la juventud se interese en política y que, en general, la población se vea respaldada por la clase política (sea de la ideología que sean).

Es una mala noticia que la participación haya sido inferior con respecto a la de 2008, refleja el razonable descontento de la población con la clase política. El pueblo tiene que confiar en los políticos, para ello deben ser estos los que den ejemplo desde un primer momento, que sean los que más trabajen y más esfuerzo realicen por el país.

Un ejemplo claro de lo que no se debe hacer se está dando en Cataluña: Artur Mas planea poner en marcha, entre otras cosas, un sistema de copago sanitario, la reducción del salario público y la elevación de las matriculas universitarias. ¿No debería primero el señor Artur Mas suprimir las embajadas nacionalistas catalanas en el resto del mundo? ¿No sería recomendable en primer lugar que el señor Mas rebajase su sueldo y el de los demás miembros del Govern?

domingo, 13 de noviembre de 2011

El debate electoral y la carrera al 20-N

Primero, me gustaría decir que la puesta en marcha de debates electorales entre los principales partidos de la vida política española es una costumbre que no debemos perder, porque supone la consolidación de nuestro sistema democrático.

 No obstante, hay una serie de cuestiones que merecen ser objeto de debate y es que si se llevaran a cabo lograrían hacer de España un país plenamente democrático. Para mí no hay lugar a dudas, el ganador del debate fue el líder de la oposición Mariano Rajoy, cuya victoria sobre el PSOE vaticinan todas las estadísticas, siendo la peor derrota sufrida por los socialistas, que se hundirían en el Congreso y quedarían muy tocados en sus feudos electorales. La victoria de la derecha sería absoluta en todo el país, a excepción de Cataluña y País Vasco.

Para empezar, la perspectiva desde la que abordo Rubalcaba el debate fue errónea, dando por asegurada la victoria de su contrincante, pareciendo en vez de un debate electoral una sesión de control al gobierno. Al contrario de lo que piensan algunas personas,  Rajoy contestó todas las preguntas que se le plantearon e incluso fue capaz de contraatacar.

Es cierto que Rajoy cometió errores imperdonables, por ejemplo el estar continuamente mirando sus papeles, ¿Es que el líder de la oposición necesita ver los papeles que tiene sobre la mesa para dar el pésame a los familiares del militar español fallecido en Afganistán? ¿No sabe el señor Rajoy que da poca seguridad el estar continuamente guiándose por lo que tiene escrito? ¿No se sabe el líder de la oposición su programa electoral? Puede que lo anteriormente preguntado se deba al miedo que tenía Mariano Rajoy de equivocarse o decir algo incorrecto pero debió de haber estado más seguro y haber transmitido más seguridad.

Por otra parte hay que decir que el PSOE se ha vuelto a retratar una vez más, sin temblarle un solo músculo del rostro al señor Rubalcaba cuando dijo ante cámara una serie de afirmaciones, que cualquiera que lea o se informe un poco sabe de su verdadera naturaleza: “España goza de la mejor posición en Europa de su Historia” o “El gobierno no le ha dado dinero público a los bancos”.

Ciertamente la mayor parte del debate la ocuparon los temas que más preocupan a los españoles, como son el paro y la economía, no obstante eché de menos que se abordaran otros asuntos como por ejemplo el “fin” de ETA, la toma por parte de Bildu de numerosos ayuntamientos vascos o el problema de la corrupción. Con ésto quiero decir que hay otros muchos problemas que no están relacionados con la economía y que España necesita resolver urgentemente.

No quiero acabar el artículo sin incluir una reflexión sobre la clase política de nuestro país, la cual se encuentra claramente en decadencia y es vista con muy malos ojos por una gran parte de la ciudadanía. Ciertamente existen motivos para esta decadencia y es que la clase gobernante española debería plantearse un cambio, una revolución. Necesitamos políticos preparados, con conocimientos de lenguas (es una vergüenza ver al presidente del gobierno con un traductor en las cumbres internacionales), con valores y se comprometan (lo que no está en mi programa no lo llevo a cabo), sin olvidar que deben dar ejemplo a la ciudadanía, demostrando su preocupación por los problemas que azotan a ésta, empezando por bajarse esos astronómicos sueldos.

Todo ésto es necesario para que el pueblo español empiece a implicarse en política, que vean transparencia en los gobernantes, lo cual dará vida y pureza a nuestra todavía joven e imperfecta democracia.

Pido disculpas por no haber publicado ésto antes pero me ha sido imposible.

martes, 25 de octubre de 2011

The false ETA ending

I am going to try to translate my last article to English language. Probably, some words and expressions will be wrong but I will have tried it.

Twentieth October 2011 will be remembered as one of the most important dates at Spain´s History but not because it means the end of terrorism and the triumph of Right State above it, otherwise the try of ETA in order to do something.

Certainly, the terrorist group statement could be reassuring for the mind of many people who won´t have to review their cars but it´s extremely suspicious and estrange for other people mind. It´s suspicious due to terrorists have not announced their dissolution or the handover of weapons to the Justice. However, they haven´t apologize to the victims (they have only remembered their mates who are behind bars or into exile).

There is an expression that makes me laugh: “Armed conflict”. I think “Armed Conflict” is a war between countries which have declared the war each other. Can we understand that like the killing from the back of innocent people?

Is this the prize that have to pay the group in order to receive political concessions from Prime Minister Zapatero government? Is the beginning of a new stage on the extreme Basque nationalism?In any case, terrorists have managed put their mates on Local governments in Euskadi (with the passivity of Spanish institutions).

Another point that have surprised me is the International Amnesty advice to Spanish Police about Human Rights violation in Basque Country. Are not terrorist enemies of Human Rights? Is just the advice to the police? What kind of joke is that?

If you want you can comment it, thank you very much.


domingo, 23 de octubre de 2011

El falso fin de ETA

El 20 de octubre de 2011 entra a formar parte de las fechas claves en la Historia de España, pero no porque signifique el fin del terrorismo y el triunfo del Estado de Derecho sobre éste, sino porque ETA vuelve a intentar hacer de las suyas.

Ciertamente, el comunicado de la banda puede ser tranquilizador desde el punto de vista de que muchos no tendrán que volver a mirar debajo de sus coches, pero es extremadamente sospechoso y extraño desde la perspectiva de que en ningún momento entregan las armas, ni anuncian su disolución y mucho menos piden perdón a las víctimas (tan sólo recuerdan a sus compañeros exiliados o en prisión).

Hay un término usado por los etarras que me hace mucha gracia y es "la lucha armada". Yo entiendo por conflicto armado la lucha entre dos países que se han declarado la guerra y cuyos ejércitos miden sus fuerzas; ¿podemos entender entonces por conflicto armado el asesinato a sangre fría por la espalda de personas inocentes?

¿Es la declaración de la banda el precio que ha de pagar por algún tipo de concesión política por parte del gobierno de Zapatero (no sería la primera vez)? De todas maneras ETA ha logrado volver a colocar a los terroristas en los ayuntamientos con la complicidad y pasividad de las instituciones españolas, por lo tanto sus objetivos siguen siendo los mismos.

Otro asunto que me ha llamado potencialmente la atención es la llamada de Amnistía Internacional a la rendición de cuentas por presuntas violaciones de Derechos Humanos en el País Vasco, por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. ¿Es que acaso los terroristas no son enemigos de los DDHH? ¿Los policías que luchan para acabar con su violencia merecen ésto? ¿Qué clase de incoherencia es ésta?